jueves 23 de abril de 2009

ALACRANES MINISTERIALES

Si Felipe VII encumbró hasta las nubes ministeriales al azacán Perico Chamorro, aguador de la Fuente del Berro, razón no hallaremos ni bajo las piedras para echarnos las manos a la cabeza por los nuevos endiosamientos políticos de nuestro Altísimo Prócer. Una pléyade que hará las delicias del cenáculo monclovita, bajo la mirada paternal y siempre indulgente de su mentor Zapatero. La camada de catecúmenos, doctos por naturaleza en las artes de la propaganda y el socialismo de fusta, llega, como el vino en la verbena, a satisfacer los deseos más hondos de avivar las ascuas apagadas. Todo un gaudeamus en honor a la Diosa Propaganda, con Pepiño a la cabeza como Sumo Pontífice.

Unos llegan verdes e impolutos de partida. Otros, como Chaves, con el currículum arrugado y plegado como la hoja rozada por la llama. Quemado además. Una montaña gris marenga de humo de paja que nos deja como herencia en una Andalucía que hizo suya sin tan siquiera beberla. Promesas convertidas en pavesa. La Andalucía del eterno crecimiento que, vista bajo el prisma de la objetividad, deja un aumento del crecimiento de la producción por habitante desde el año 1973, con el franquismo agonizando, de tan sólo 2 puntos. ¡Ni el Sputnik subió tan alto! Ironías aparte, conviene señalar que en sus casi veinte años de caciquismo encubierto y ramplón, impelido por la fuerza motriz de los fondos europeos –siempre tan opíparos con los andaluces–, el ex Presidente Chaves rebasó todos los límites de la indecencia política y la propia ética profesional. Conocido es aquel caso, rayano con lo surrealista, de querer sufragar el voto de las amas de casa bajo la dádiva de unas suntuosas vacaciones pagadas. Por no hablar del empleo y sus siempre desorbitadas expectativas. Pero claro, tal como demostró siendo Ministro de Trabajo con Felipe González: vengo de los olmos y traigo peras. Te lo pinto de blanco y te lo entrego tiznado como el carbón. Tres millones de parados en España y un millón en Andalucía es su bagaje. Vamos, todo un experto en joder la marrana, en echarle agua al vino, en prender la santabárbara del buque. Todo ello con dos estatutos de autonomía, miles de millones arrojados al mar y un grifo abierto bajo la Tramoya de la deuda histórica. Una deuda histórica que, como recuerda Pedro de Tena, es menos de lo que pierden anualmente las empresas públicas de Chaves. Nada. Vapor de agua. Se consumió viendo sus laureles apolillados, que diría Galdós. Y lástima que se nos vaya a Madrid con su palafrenero particular, Zarrías, estando las obras de su Palacio de Snagov a punto de caramelo. Toca ver ahora cómo se las arreglará lidiando con los toros nacionalistas en su nuevo cargo ministerial. Promete.

En el otro lado de la balanza se apoltrona una artista. La nueva Ministra de Cultura, que más bien podría llamarse Ministra del Cine, Ángeles González-Sinde. Personalmente, dudo mucho de las capacidades de González-Sinde para representar al mundo de la literatura o la música. Lo suyo es más bien la farándula y los polichinelas de todo a cien. No obstante, habrá que agradecerle mucho a esta guionista frustrada, pues promete llenar la faltriquera de más de un talentoso y conspicuo cineasta y, por tanto, entibar las carteleras de cine con películas españolas. Tardes de gloria las que nos dará Sinde. Aunque más que guionista y ahora ministra, su papel en el mundo del arte podría ceñirse al del Payaso de las bofetadas. Y a chorros que van a caerle...

Y entre chisgarabís y artistas, se abre paso el ínclito José Blanco. Un hombre que, como él mismo ha citado, es la evidencia palmaria de cómo la democracia puede convertir a un pobre hombre de pueblo en ministro. De pueblo y sin estudios, claro está. Entre su plétora de virtudes se halla la capacidad innata de arengar a la tropa cuando los redaños se pliegan, utilizando para ello todo tipo de ardites y maniobras. Una mezcla entre Goebbels y Largo Caballero. Un atavismo posando sus nalgas en uno de los ministerios que más necesitados andan de perfiles tecnócratas. Huelga aclarar que, no obstante, lo tendrá fácil, pues con no hacer nada, ya habrá hecho más que su predecesora, que más bien podría colocarla Zapatero en una verdulería y no en las europeas. Pero bueno, tampoco cabe sorprenderse a estas alturas.

La labor de zapa le tocará a Elena Salgado, esa que quiso quitarle calorías a las hamburguesas XXL o que los restaurantes regasen sus lechales con agua con gas y no con vino de crianza. Una mujer de escaso fuste, maleable, óptima para actuar como edecán de Zapatero. La prensa económica internacional no tardó en alarmarse tras el nombramiento de Salgado como Ministra de Economía. Un país que se va a pique y está abocado a seguir la cuerda de Irlanda, reniega de la ortodoxia de la economía y coloca a un títere que haga las delicias de esta astracanada que nunca acaba.

En cuanto a la situación general del PSOE, llama la atención esa pulsión interna supuestamente renovadora a fin de lustrar sus escaparates con vestales a lo Aído o Trinidad Jiménez que, a efectos prácticos, demuestran una nulidad intelectual que roza lo lancinante. Jubilar a Jáuregui en Europa o despreciar a políticos de la solidez de Leguina no obedece más que a una estrategia de marketing, una sucia operación de estética pura y dura. Anteponer lo formal a lo esencial.

Así las cosas, es deleznable que guiñapos del jaez de Aído o Leire Pajín –socialistas de biberón y cuna–, sin rodaje en el mundo real y siempre bajo el paraguas del Partido, se dediquen a aleccionarnos moral e intelectualmente al tiempo que nos dedican peroratas sobre cómo sobrevivir con mil euros, mientras la mentecata de Pajín se bebe quince mil euros mensuales a razón de soltarnos moralinas de papahuevos. O contradecir al mismísimo Gobernador del Banco de España. ¡Quia!

Ya se sabe, la mejor forma de parecer listo es rodearse de tontos. Y Zapatero está dispuesto a aparentar ser listo encumbrando a zotes que nos desgobiernen. Recordaba hace unos días Juan Manuel de Prada en su columna del ABC: "Decía Santo Tomás que el gobierno de las naciones debe confiarse a quienes exceden en virtud e inteligencia al común de los mortales". Blanco y con cáscara. ¡Pepiño!

sábado 21 de marzo de 2009

¿NUNCA MAIS?

Violentas olas largas de hasta cuatro metros dejan crestas blancas a su paso. Un ruido sordo de rodamiento se convierte en estertor de la mar. Fuertes rociones se lanzan de cabeza sobre la cubierta del petrolero monocasco Prestige. Nivel 5 en la escala de Douglas. Mar gruesa. Es la tarde del día 13 de Noviembre de 2002. Más de 77.000 plúmbeas toneladas de fuel-oil soportan la zozobra del Atlántico, mientras el petrolero navega en dirección Sur, a unas 28 millas al Oeste de Fisterra. La escasa visibilidad hace más lóbrego aún si cabe el avance del buque fantasma. A las 15.10 horas, un ruido seco, bordoneo, deja su eco a bordo, tras lo que el barco, acto seguido y movido como por una mano ciclópea, deviene en una rápida escora a estribor. Cinco minutos más tarde, el Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo recibe un S.O.S. Apostolos Mangouras, capitán a bordo del petrolero, sabe ya lo peor: un fuerte golpe ha abierto una grieta en el casco. A partir de ese momento, una serie de negociaciones comienzan a producirse entre el armador, el Gobierno español y las empresas de salvamento.

Juego de reproches, lluvia de responsabilidades y, ante todo, contrarreloj. Mangouras, terne en su postura desde el primer momento, propone conducir al petrolero hasta la ría de Vigo. Sus razones son diáfanas: 60 millones de euros en oro azabache que pueden caer en saco roto. José Luis López-Sors, director de la Marina Mercante por aquellas fechas, se mantiene recto: hay que alejar el petrolero lo máximo posible de la costa. Sus razones son más éticas y morales que materiales. Está en juego la salud ambiental. Así las cosas, López-Sors, al alimón con la empresa salvadora Smit Salvage, impone su criterio. A partir de las 2.00 horas de la madrugada del día 15, el personal de Smit Salvage pone sus cartas sobre la mesa, marcando el rumbo 330º, respetando así la distancia de alejamiento impuesta por las autoridades españolas.

Tres días más tarde, el 18 de Noviembre a las 8.00 de la mañana, sucede lo peor. Un terremoto sacude cada milímetro de la herrumbre del barco. Las puertas del Hades se abren de par en par. El Prestige se ha partido en dos con la misma facilidad que se desgajan las piezas de un cacahuete. Las aguas reclaman su esqueleto. Una nube blanca efervescente clava sus uñas sobre la coraza del petrolero. El mar comienza a engullirlo, lenta y parsimoniosamente, como una pitón deglute a su presa. Halla cristiana sepultura a 250 kilómetros de la costa española.

De igual que un cadáver escupe gases en su descomposición, los restos mortales del Prestige comienzan su putrefacción expulsando maromas interminables de combustible. El 2 de Enero de 2003, una suerte de queratosis perversa se hace con el cerúleo del Atlántico, tiñéndolo de negro. Las manchas de combustible se hallan a 50 kilómetros de la costa.

Mientras, en tierra firme, un ejército se levanta en armas. Con el PSOE y el BNG alimentando odios africanos, comienza a cocerse a toda candela una auténtica Revolución. La información que porta el PP en sus galeras mediáticas navega más despacio que las manchas de fuel. Caen, incluso, en errores de apreciación. No obstante, como quedará demostrado años más tarde, el trabajo se está haciendo como mandan los cánones de la prevención. La horda popular, en estado de espera como la encinta que aguarda dar a luz, se mantiene firme en la arena atendiendo la llegada inminente de las primeras manchas negras. Serán éstas la llama que encienda la mecha. El parto prematuro, sin embargo, se produce en las calles. Ve la luz una plataforma ciudadana bautizada como Nunca Máis. A matacaballo, yéndole la vida en ello, acribilla sin descanso a las administraciones implicadas: la Junta de Galicia y el Estado Central, ambos puestos de mando en manos del Partido Popular. La ofensiva se hace cada día, cada hora, cada minuto que pasa, mucho más intensa y violenta. Para que triunfe el mal, basta que los hombres buenos no hagan nada. En este caso, los cargos responsables del PP agachan la cabeza y soportan como buenamente pueden la lluvia ácida de instigaciones.

El PSOE, abogó por que se hubiese acercado el buque hasta Vigo. El BNG, por su parte, propuso la Ría de Concurión. Ante los oídos sordos por parte de los responsables de las empresas rescatadoras, el director de la Marina Mercante, así como las distintas administraciones públicas, que obraron de acuerdo a los principios más elementales de la prevención, arremeten ambos partidos como toro bravo contra el Gobierno de Aznar, exigiendo su cabeza. La locura se respira en el ambiente. El odio resuena a lo lejos, como el paso de una manada de bisontes americanos. Se intensifica. La sangre se hace más roja que nunca a su paso por las arterias de los milicianos improvisados. Dando por sentado un apriorismo inoportuno como el del PSOE y el BNG, así como el del capitán Mangouras –beatificado años más tarde por el colectivo Nunca Máis– de traer el peligro a las costas gallegas y, por tanto, estimando oportuno meter los dedos mojados en el enchufe, niegan todo razonamiento lógico que implique la participación del PP o experto alguno vinculado a los órganos de poder.

De esta manera, la torva popular, en pleno estado de catarsis colectiva, se niega a darle carta blanca a la Diosa Razón. Más al contrario, le tiende trampas y cepos de toda laya. Dicen –además– que el desastre aumentará la emigración que ya existe. También sentencia la caterva que el fuel destrozará por completo la costa gallega. Yendo más lejos aún, afirman con la inapelabilidad de una sibila o un oráculo chino que, en cuestión de meses, la catástrofe afectará con especial virulencia al PIB español. Todo vale con tal de engordar la panoplia de armas utilizadas contra el Gobierno del PP.

Volviendo a alta mar, un sistema denominado “extracción por gravedad” se encarga de libar el fuel subyacente en los tanques del petrolero para, posteriormente, trasladarlo mediante un complejo sistema de tuberías al Polar Price. Este sistema fue aprobado por el Consejo de Ministros el 12 de Diciembre, en base a los informes ministeriales así como a Repsol-YPF, la empresa encargada de la extracción.

Dicho proceso de extracción finalizará el 10 de Septiembre de 2004. El resultado: casi 14.000 toneladas de fuel recuperadas. El resto, otras mil que quedan en el pecio, son tratadas con un cóctel nutritivo que multiplica la capacidad de proliferación de las bacterias encargadas de la descomposición de los desechos, de los que sólo quedará CO2 y agua.

Pese a los trabajos en el buque, como se veía venir, la marea negra ha llegado a la costa gallega. La Parca se ceba con las aves y la flora litoral. Los medios de comunicación publicitan el desastre. Imágenes de aves agonizantes, bañadas en una prieta pasta mortal, inundan las pantallas de televisión y los periódicos. Cadáveres animales siembran la arena, como si de un arrozal tétrico se tratase. En honor a la nobleza de los sentimientos y el corazón, toda España –al margen de colores políticos– se revuelve de dolor e impotencia. Sin embargo, un grueso de la población, en concreto los sectores vinculados a la plataforma Nunca Máis, así como al PSOE o BNG, le niega la sal y la hiel a todo aquel que defienda el operativo de prevención dispuesto por el Estado Central o le baile el agua al Partido Popular. La unidad, como viene siendo habitual en este rabo de Europa por desollar -que dijera Machado– , brilla por su ausencia cuando los desastres se politizan.

El Ejército pone los pies en polvorosa. Todos los medios de los que dispone el Estado son trasladados a la costa gallega. Hay que evitar, en la medida de lo posible, que la marea negra siga clavando sus fauces sobre el litoral. Del mismo modo, se presta especialmente atención a los animales afectados, tanto por medios de la Administración, como voluntarios. Una aguerrida batalla se libra en la arena. Inasequible al desaliento, el conjunto de los voluntarios lucha con denuedo por restablecer el orden natural previo al desastre. Limpian la arena, los cantos rodados, las aves son enviadas a centros especiales. Se trabaja a destajo.

Los días van pasando. Los meses ruedan lentamente sobre la arena. Así, con el inevitable paso del tiempo, la costa gallega se purga poco a poco. Entretanto, en Mayo ya de 2005, el aparato propagandístico sigue con su guerra particular. Burla Negra, un colectivo vinculado a Nunca Máis, presenta el documental “Hai que botalos”. La situación tiene un matiz de cambio que lo hace particularmente peligroso. El PSOE Gobierna desde Marzo de 2004 y las elecciones autonómicas gallegas están a la vuelta de la esquina. El documental de Burla Negra se convierte en un azote contra la derecha franquista (sic) a la que hay que expulsar de Galicia para que desastres como el Prestige no vuelvan a suceder. De este modo, la tramoya dispuesta –con el fantasma de Goebbels dando cuerda– consigue su propósito: PSOE y BNG forman un Gobierno de Coalición. No obstante, salen a la luz datos reveladores. Miembros de Burla Negra así como Nunca Máis reciben ayudas de la Administración autonómica o trabajan directamente para ella, como publica ABC. La tela de araña de prebendas y nepotismos se extiende por Galicia como la misma mancha de fuel que, meses antes, inundó las costas. Las piezas del puzle del Prestige comienzan a engarzarse con facilidad. Recordemos las palabras del nefandario Antonio Carmona, diputado regional socialista que dijo esa sentencia que pasará a los anales de la indecencia política más fachendosa: “estamos sobrados de votos y, si hace falta, hundimos otro barco”. Blanco y con cáscara.

No obstante, en enero de 2008, la Abogacía del Estado defiende la actuación del Gobierno de José María Aznar desde los primeros días del aciago accidente, así como su respuesta inmediata que permitió a pescadores y mariscadores minimizar los costes de la marea negra. Del mismo pelaje le sale a la Xunta un informe encargado con el que busca enterrar bajo las ruinas del Prestige al Partido Popular. Sin embargo, el tiro le sale por la culata. La Xunta, en un nuevo banderazo de manipulación, se encarga de ocultarlo. Razones no le falta. Según el informe, expertos de la Universidad de Santiago de Compostela concluyen que la elección de alejar el buque lo máximo posible de las costas gallegas fue la más acertada, dando por inviables las planteadas por PSOE y BNG, ya que introducir un petrolero accidentado en la Ría de Concurión sería la opción más arriesgada, por su estrechez, bajo calado y dirección de las corrientes. Así, recuerda además el informe que la consultora Berenguer e Ibarren cifraba en un 97 por ciento la probabilidad de que el barco rompiera antes de llegar a la ensenada y su carga se dispersara. En cuanto a la magnitud de los daños, el informe rana de la Xunta recoge que el litoral gallego se ha recuperado al 98 por ciento, según el director del Instituto Oceanográfico de Vigo, lejos de los malos presagios de la lechigada socialista, que daba por perdida la recuperación de la costa. Huelga añadir también el punto económico, pues el PIB gallego de 2002 creció un 2,2 por ciento, frente al 2,3 de 2003. Del mismo modo, concluye el informe que la gestión económica institucional fue la faceta más acertada, ya que la reparación de daños mediante ayudas fue prácticamente inmediata. Queda de esta manera patente la probidad de la gestión del Gobierno de Aznar.

Y los cangilones de la noria siguen girando. Ayer, 20 de Marzo de 2009, el Juzgado número 1 de Concurión concluía la instrucción del Sumario del Caso Prestige, según el cual sobresee la imputación del otrora director de la Marina Mercante, José Luis López-Sors. Por lo tanto, no atribuye ningún delito a Fomento. Suma y sigue.

Queda pues demostrada la alta felonía que, tanto los altos cargos regionales socialistas y nacionalistas como la cáfila de mentecatos que buscó durante tantos años la tergiversación más insidiosa de los hechos, cometieron para alcanzar sus fines. No hubo reparo alguno en mediar con acciones y palabras de la más baja ralea. Lejos de la confusión inocente como error intelectual, cabe atribuirles una manipulación consciente y deliberada. Que ha habido dolo en sus acciones es una evidencia palmaria, a la luz de los hechos constatados.

Vaya, así, este post dedicado a todos aquellos que, desde los primeros instantes, dedicaron todas sus fuerzas a la más infame manipulación. A todos aquellos ciudadanos que, sin escrúpulos y con toda la maledicencia que quepa en sus pechos, trataron de satanizar a la otra media España utilizando como valor probatorio, única y exclusivamente, su fe ciega en los prebostes socialistas y nacionalistas. A todos los pobres diablos que se echaron el hacha a las espaldas para hacer leña del árbol caído, en especial, la plataforma Nunca Máis. Vaya para ellos el mayor de nuestros desprecios. Amén.

Coda: En este mundo, la mentira te hará llegar muy lejos, pero nunca te permitirá volver atrás.

jueves 19 de marzo de 2009

VIA LAIETANA

Por fin sucedió. La adrenalina y el cortisol corrieron a empellones por la Vía Laietana. Normal que la paramnesia mariposeara por las confusas mentes de los manifestantes ayer tarde mientras salían por piernas, al tiempo que se llevaban a casa alguna que otra porrada. Esta suerte de San Fermín improvisado tenía algo de celebridad. Tiempo hacía de aquel día en que una multitud de revolucionarios cargase en andas –y con los pies por delante– al libertario Buenaventura Durruti por esa misma Vía Laietana donde ayer se dio Santa Lidia. Era un 22 de Noviembre de 1936.

Desde Noviembre también –de 2008 en este caso– se hallaba enclaustrado un nutrido grupo de estudiantes en el rectorado de la UB, refugiados, al abrigo del calor universitario, como si de una camada de conejos con mixomatosis se tratase. El hecho de por sí era bastante rocambolesco. Una multitud abigarrada que, entre sus muchas descoloridas consignas, bramaba contra una supuesta privatización de la Universidad. Desconocen, al parecer, que se hallan en uno de los estratos más privilegiados de la sociedad. Un 40 por ciento de la población española de 25 a 34 años dispone de titulación superior, frente al 23 por ciento de Alemania, por caso. Las tasas universitarias que sueltan a tocateja apenas cubren el 15 por ciento del total. Obtienen, las muchas de las veces, generosas becas que sufragamos todos los españoles, incluidas las clases más desfavorecidas y, por tanto, muchos de los parados. No obstante, pese a su patente y patentada filantropía, no cabe siquiera vislumbrar un atisbo de egoísmo en los quintacolumnistas de la Universidad. Cuestionar alguno de sus preceptos divinos es caer de bruces en el muladar de los apestados y reaccionarios, cuando –paradójicamente– no hay nada más inveterado y sucio que la máquina redistributiva. Los pobres financian a las clases medias de hoy y a los poderosos de mañana. Algo que, en honor a la razón, debiera ser visto con ojos de buitre por su carga de cinismo y que, por el contrario, se ha convertido en algo consustancial al derecho. Sin embargo, como es de natura, el derecho debiera ser pagado con la moneda de cambio de la obligación. Una moneda que no parecen estar tan dispuestos a pagar los lechales anti-Bolonia, aferrados con uñas y dientes a la deliciosa ubre de mamá Estado. Exigir competitividad, cualesquiera que sea el campo de la vida que abarque, es como codearse con el hampa.

Así las cosas, el desalojo del Consejo de Guerra de la Universidad por los Mossos fue la llamada misma al combate. ¡Que nos sacan a palos del lupanar! ¡Vendetta! Cargado de veneno el dardo del escorpión, hizo éste suya la calle en una suerte de escuadrón de la muerte y plantóle cara a los Mossos en acto de justicia. Huelga aclarar que quizás no entienda yo por ignorancia el generoso sentido cívico de los recentines anti-Bolonia que, aprovechando la coyuntura, se mostraron atentos y serviciales con la causa nacionalista, ensalzando banderas independentistas y anacronismos varios; pero, al hilo de lo visto, acaso parecieran buscar una Universidad a lo Soviet, de tintes comunistas –ni siquiera socialdemócrata– y donde el pensamiento único se convierta en el músculo cardiaco del dédalo académico. Quizás lo próximo sea exigirles a los descocados lechales universitarios la entrada en su particular Palacio de Invierno con quepis y charretera, así como fusil de plástico en ristre. Todo muy simbólico y ceremonioso, casi litúrgico. Un ambiente caliginoso, denso, recargado con olores de antaño y melodías demodé. Y lástima –de corazón– por no poder llevar todo este limbo al sepia. Sería así tan de los añorados 30...

En cuanto a la batalla misma y sus prolegómenos, resulta cómico, pues es siempre el mismo. A saber. Las huestes se encargarán de hacer gala de su pacifismo y sus seráficas intenciones. La policía, por su parte, se mostrará impasible, firme, como el pino en la ladera. Decepcionada la hueste con la imperturbable rectitud de la policía, pasarán a proclamar cánticos tribales tales como “policía asesina”, “fascistas” y demás lindezas. Acto seguido, algún recental con ínfulas de guerrillero y resentido por no haber engrosado el Quinto Regimiento de Líster, dará un paso más y abrirá las puertas al contacto físico. En el caso de ayer, la mecha la encendió el grupo que hacía de ariete de la manifestación, golpeando con el mástil de sus banderas las defensas de los Mossos. Llegados a este punto, la caterva se crece, se aviene y comienzan a pasarse boca a boca el aliento de la invencibilidad. Con renovados bríos, el grupo de los paladines se verá reforzado por una fuerza motriz, llegada desde la cola del rebaño y empujando hasta su cabeza, haciendo del jabardillo una especie de Caballo de Troya. Pero, cuando no se tienen ni los bemoles ni las ideas para la Revolución, pasa lo inevitable. La Policía, en su deber, y harta de juegos de niños, responderá a la provocación aplacando de raíz el caos creciente, en este caso, un acto no autorizado y violento. He ahí el diásporo que comienza a crecer. Abracadabra, sin saber cómo ni cuándo, la torva ve satisfecho su deseo más profundo de iniciar una “revuelta popular”, usando la jerigonza revolucionaria. Adoquines, cócteles molotov, bolas de pintura...Un arsenal supuestamente improvisado de la nada y que condiciona la ebullición de la hueste. ¡Por fin la Guerra!

En el caso de ayer, los pacifistas mandaron al hospital a una treintena de agentes. Si la efectividad de un ejército se mide en el número de bajas causadas, los revolucionarios anti-Bolonia ayer clavaron una pica en Flandes.

Cuentan que el líder anarquista Durruti, días antes de recibir mortal balazo en el pecho, espetó al Secretario General de CNT, Horacio Martínez Prieto, cuando éste hacía un último intento por llevar la “Columna Durruti” hasta Madrid: «¡Yo no conozco otra disciplina que la Revolución. En cuanto a los demás, aprendeos esto de una vez: ¡Yo me cago en vuestras responsabilidades de burócratas!»

Más de un revolucionario de chichinabo creyó ayer noche oír el eco de su Alter Ego volar por la Vía Laietana. Al final, como en Cuento de Navidad, los espíritus nos hablan.

martes 17 de marzo de 2009

TE LA METIÓ, IZASKUN

Cuando los más elementales principios morales se hayan lastrados por el peso y poso de la herrumbre, el desfonde de los mismos se antoja improbable. Más aún, la indecencia tenderá a avanzar a matacaballo como una metástasis desatada. A toda brida.

Así, lejos de mantener la línea de flotación, Zapatero, con su estilo charro y gerundiano, prende a diario la pólvora de las culebrinas hasta hacerlas despertar en tormenta y desgajar las piezas de su chalupa ante la lluvia de cañonazos.

No hace mucho, prometía una llamada a la joven Izaskun en el programa de TVE “Tengo una pregunta para usted”. No era una llamada cualquiera. Se trataba de una de esas que se producen una vez en la vida y que dibujan sonrisas en los estratos más profundos del alma. A la salida de plató, Zapatero se tomó la licencia de dedicar unas pocas palabras hueras, maquilladas como su córvida jeta por una de esas estilistas de televisión y, ante todo, cargadas de sentimentalismo ñoño. Reconoció que la pregunta de Izaskun le hizo recordar las tareas por las cuales "merece la pena" ser presidente del Gobierno, al tener la posibilidad de tomar medidas para "cambiar la vida de mucha gente" que, sin esas decisiones, no tendrían "ningún horizonte".

La famosa e incuestionable mentira como arma revolucionaria que llevara por bandera el mismísimo Lenin, se ve refrendada por nuestro dilecto Presi, haciendo de ella, además, una suerte de égida que todo lo vence. Y tanto. La ingenua Izaskun se tragó la pastrija con cuchillo y tenedor. De la llamada no queda ni las espinas. Nunca existió y, probablemente, nunca lo hará. Así, el cinismo queda grabado, como si de un código de barras de tratara, en el rostro de Zapatero por cada una de las sonrisas que va regalando al tiempo que promete lo que ni él mismo cree. He ahí la semilla del mal. Gestos y palabras grandilocuentes, filantropía de top manta, talante, pacifismo y nubes de colores. Sin embargo, a la luz de los hechos, lo que prevalece es un paroxismo de anorexia moral que degrada no sólo a quien la padece, sino a todo aquel a quien castiga con sus vitriólicas trapisondas.

A estas alturas del partido, no dudábamos de la patente de navegación provista por Zapatero y con la cual se veía autorizado para navegar por las aguas de la indecencia y la amoralidad. De acuerdo. Lo que, sin embargo, parecía más improbable en un cordero mueso de este pelaje, es que dejase con la miel en los labios del alma no sólo a los malvados empresarios capitalistas o a los maquiavélicos demonios del PP, sino que desmochara inclusive a los más desprotegidos y vulnerables. Así, la indefensa Izaskun, se convierte no sólo en testigo presencial de la degradación de las instituciones, que dejan inermes a los afectados por el Síndrome de Down como ella, sino que pasa a engrosar la cola de los manipulados y engañados por los tantos programas de cirugía plástica con los que el Gobierno trata de hacerse más apetecible. Ya saben: una rinoplastia por aquí, un poquito de pecho por acá; pero la esencia, el corazón, el nudo gordiano que, como aludiera Fernando II, lo mismo es cortarlo que desatarlo, nos demuestra que tras tanta apariencia se encuentra una esencia deletérea y deleznable.

Se incurre en el vicio moral de la hipocresía cuando dejamos de tener coherencia con nuestros propios principios. Por tanto, el pasaporte moral de Zapatero se halla infectado por los gérmenes del vicio y el indecoro, llevándolo a un terreno en el que el abandono de todo aquello que agarra se convierte en el padrenuestro de cada día. Lo mismo promete pleno empleo que crea un caldo de cultivo óptimo para un opíparo desempleo. De igual se compromete a cubrir entre algodones a los más desfavorecidos que los deja al albur de la tormenta. Y suma y sigue.

Con estas cartas, es de natura que la indefensa Izaskun confesara en la rueda de prensa de presentación de la II Gala de Down España del próximo día 21 que no quiere hablar del tema. La decepción corre por sus venas a ritmo de tantán. Sístoles y diástoles se suceden de forma alternativa bombeando una caterva de soldados encargados de prender la llama de la desilusión. Es el resultado de dibujarnos un mundo idílico al otro lado del espejo, tal como ocurriera en A través del espejo y lo que Alicia encontró allí. Y es que ya lo analizó el eximio filósofo Gustavo Bueno en su obra Zapatero y el Pensamiento Alicia. Nos encontramos con un personaje infantil, rayano con lo patológico, capaz de nadar sin mojarse la ropa y con más obsesiones que ideas. Es por ello que a su paso deje un rastro de desilusión como el que cubre a Izaskun. Pobre. Otra víctima más...

martes 10 de marzo de 2009

WILD WEST

El armario de las ideas está vacío. Los miles de arroyuelos por los que corrían las políticas gestuales y retóricas se han secado. Tierra adusta y baldía. Lo más parecido a uno de esos paisajes yermos y abrasados del Wild West. Para colmo de las desgracias, la difteria ataca con inquina nuestras vías respiratorias, mientras el doctor duerme la siesta. ¿O es acaso presa de una catalepsia inmarcesible? Ni huella. Las culebras y los ratones se cuelan por las hendiduras de la madera reseca y agrietada, acatando la Ley Suprema que obliga a reflotar el instinto de supervivencia. A lo lejos, suena el eco del graznido de los cuervos. ¡Oh, Manes! Las campanas tocan a rebato. Sólo queda, en el mejor de los casos, la Parusía como tabla de salvación.

Asegura la voz popular que es fácil ser valiente en la taberna. Zapatero ha sabido gallear y mostrar sus coloridas plumas negando y renegando la crisis bajo la luz del halógeno central de la cantina, al arrimo y al abrigo de un nutrido corro de borrachuzos y palmeros. Una fiesta de aires ceremoniosos –casi proféticos– en la que todo vale con tal de negar la mayor. Cartomagia, ilusionismo y prestidigitación, para, al fin, ganarse el aplauso del respetable con un espectacular número de escapismo. Y desde entonces.

Esté donde esté, parece haberle caído el cielo con el peso de los montes gallegos. Aunque más bien pareciera haber puesto un pie allende del Cabo Finisterre y encontrarse soportando la zozobra de las aguas de la Costa da Morte. Es que Galicia es así. Desdeñosa, esquiva y traidora, como una mujer insidiosa.

O quizás se encuentre allá por las vascongadas, buscando la manera de darle la mano al mismo Diablo sin que le queme las falanges. ¿Y allí en el vórtice del Poder, el eje neurálgico del Estado Mayor: Madrid? No. Dicen las malas lenguas que comienzan a mirarle por el rabillo del ojo. A su paso resuenan los toques de codo entre los socios nacionalistas. Su caminar se vuelve tórpido y vertiginoso mientras le tienden una alfombra de pétalos de rosas negras. Clara alegoría. CiU se perdería en arrumacos y coqueteos. Guiños, besos sordos, todo vale; pero el corazón tiene razones que la razón desconoce. A Zapatero le escuece sólo el hecho de pensar en desprenderse del dilecto Govern. La genuflexión parece ser moneda de cambio. A nuestro sumo pontífice no le queda otra que dar la cara y bailar con la más fea: la oposición.

Cuentan que Machado dejó mella en Zapatero. Una de las dos Españas ha de helarte el corazón, que dijera el poeta. Desde entonces, huye y rehúye de su otra mitad para velar por la temperatura media de sus fluidos escarlatas. Las palabras Pacto de Estado caen sobre su famélico cuerpo como una granizada invernal. Que se le hiela. Tiembla, como un animal acorralado, allá donde se esconda.

Mientras, Obama se va de picnic y francachelas con las niñas bonitas de Europa. A Zapatero le pesa el cielo. El aire se le hace denso. A duras penas entra en sus pulmones. Un marasmo físico y mental le hace confundir el apoyar con el follar, declamando con el Presidente ruso Medvedev. A sus amanuenses y conmilitones les vence la galbana. Ya no le vale hinchar el pecho de autosatisfacción. La realidad no lo permite.

Tras prender fuego al avispero, sólo queda correr en busca de un refugio seguro donde comenzar a trabajar en otra dirección; pero, como dijera el filósofo Séneca: “No existe viento favorable para el marinero que no sabe dónde ir”. Jaque a la Reina.

viernes 20 de febrero de 2009

FEMINISMO PROGRESISTA

Que la espita de los cambios sociales es difícil de abrir, sabido es en casi todo el globo. Cierto es también, pero no por ello compartido, que siempre habrá una miríada sedienta y sediciente de honores y virtudes a la sombra de cada uno de los reclamos de cambio. Que a la Torre de Pisa se le sube la joroba, todos lo sabemos; pero del ver al descubrir hay un abismo. Y peor aún es el ver creyendo descubrir y, en última instancia, apoderarse de los honores del supuesto hallazgo.

Cada vez que aparece en algún medio de comunicación una de esas feministas de pro, con su gesto compungido, el entrecejo fruncido a más no poder, ademanes airados y voz tonante, mientras eleva a categoría de mantra cada una de sus consignas repetidas hasta el hastío, he de suponer que no seré el único mortal –hombre o mujer– que escuche el toque de retreta que llama a la nausea misma. Sí, es el efecto de los efluvios de la melopea de progresismo que, sin comerlo pero sí bebiéndolo, nos vemos obligados a coger cada vez que la televisión nos muestra a una de estas Venus pidiendo su renacimiento ideológico –sin la vieira de Botticelli bajo sus pies, no sea que lo tomen como simbolismo machista–.

Despreciable es la doble moral que enarbolan como desopilantes son sus contradicciones. No obstante, existe un grueso de mujeres que reniegan de la artillería feminista, sin dejar por ello de sostener ciertos principios que, por lógica, debieran instaurarse en la mente de cada ser humano. Una gran muestra de ello es la labor que desempeña la admirable Edurne Uriarte. Abro paréntesis. Confieso sin que me tiemble la voz que, personalmente, me parece de lo más granado dentro de la esfera intelectual y mediática femenina de nuestro país. Una mujer que reivindica día a día el poder de las ideas, patalea contra el ostracismo al que la aboca el nacionalismo vasco, reconoce sin complejos su ambición. Una mujer que se vio acariciada por la mano áspera y trémula del terrorismo cuando los asesinos de ETA quisieron acabar con su vida mediante un atentado con coche bomba en la UPV. Una mujer que ni se muerde la lengua ni titubea con la pluma a la hora de exponer sus ideas y principios tanto políticos –Catedrática en Ciencias Políticas– como sociales y morales. Cierro paréntesis y, por añadidura, lisonja.

Sirva pues lo arriba expuesto sobre Edurne Uriarte como declaración de intenciones. Y es que esta fémina es autora de una de las obras más políticamente incorrectas de nuestro tiempo sin que, por ello, desmerezca el título de obra maestra. Una obra ante la cual escupiría sin reparo Lucía Etxebarría, Espido Freire, Almudena Grandes, Pilar Bardem, Rosa Montero y un largo etcétera de serviles feministas, tan ciegas como dogmáticas ante la nueva moda progresista. Contra el Feminismo. Así, lisa y llanamente. Sin medias tintas. Sin maquillaje. Así se titula la obra con la que abre la veda, merecida, en la cual abate con argumentos demoledores a toda la pléyade de pseudo-intelectuales inoculadas por el virus del feminismo sin ton ni son. Un nuevo ejército llevado a los altares del progresismo al socaire de una búsqueda insaciable por encontrar un Tótem sagrado que venerar. Los indios se conformaban con las cabezas. Los progresistas van más allá: necesitan libar su masa mollar.

Ir del corazón a los asuntos –como diría Hermandez– es lo que hace Uriarte al exponer las distintas causas por las cuales el feminismo como ideología es una aberración, así como un ejemplo de cómo la izquierda, en general, y los progres, en particular, pretenden sembrar el campo de molduras sobre las que dejarnos caer ciegamente, a fin de encontrar distintas corrientes internas por las que arrastrarnos con tal de romper con un presumible orden establecido.

Este feminismo de mercadillo no se conforma con la igualdad de derechos y oportunidades. No. Su arrogancia va más allá. Tampoco buscan una equidad en todos los ámbitos de la vida. Su fin último es el reconocimiento de una supuesta superioridad biológica que las lance a una nueva órbita, mucho más fluida, armoniosa y libre. ¡Újele! En otras palabras: piden lo mismo que desprecian, sólo que a la inversa. Lejos pues de pedir una libertad de acuerdo a unos principios de igualdad, buscan a la desesperada el troquel del vasallaje, ese que convertirá al hombre en un esclavo y un ser abyecto, subordinado a los principios de la hembra. Sed de revancha. Resentimiento puro y duro. Cerrar la herida en falso.

Para ello se topan con todo tipo de ardites y subterfugios con los cuales imponer a machamartillo sus desabridos. Denuncia así Edurne Uriarte en su ya citada obra, cómo esta corriente feminista, gregaria e ignara de las cejas a los calcañares, se ancla a cualquier tipo de teoría científica –sesgada o no– que les baile el agua. Ocurre con las conclusiones de Ashley Montagu, antropólogo y biólogo británico de comienzos del siglo XX, que rompió con valentía algunas de las barreras culturales de la época. Publicó en 1953 The Natural Superiority of Woman, toda una provocación intelectual y formal. Una auténtica Piedra de Rosetta para el feminismo.

Así pues, decía Montagu que la mujer posee un sistema inmunológico más poderoso y un cerebro más pequeño, pero mejor coordinado entre los dos hemisferios que el de los varones. Ello hace que, según el biólogo británico, la mujer sea más perspicaz e intuitiva. No contento, va más allá. La razón última, el eslabón perdido, el músculo cardial se encuentra, nada más y nada menos, en la maternidad. En palabras de Montagu, una sociedad matriarcal sería más benevolente, menos agresiva, más coordinada, más humana. Todo ello por el simple hecho de su maternidad. De esta manera, supone que las mujeres serán las únicas capaces de aportar un nuevo espíritu humanitario, por el melifluo y almibarado amor de la madre hacia sus hijos.

Cierto o no, anteponer una cuestión puramente biológica sobre un plano social, donde presumiblemente ambos sexos debieran moverse en equilibrio y no buscando una supuesta superioridad, carece del más mínimo rigor intelectual y es, ante todo, un destello de zafiedad oportunista. Presume Uriarte así de ser una mujer ambiciosa, que busca el poder, de la influencia lograda a través de las ideas. Denuncia también que las mujeres son tan salvajemente violentas como los hombres. Además, no tiene reparo en reconocer la repugnancia que le produce la paridad, así como las rijosas armas sexuales de las mujeres. “Yo sólo valoro las armas intelectuales”, agrega.

En este orden de cosas, conviene cruzar el río tanteando las piedras y adentrarnos en la selva negra del feminismo y sus consecuencias. Que el debate es obligado, cierto es. Que las diferencias biológicas existen, obvio es también. Pero cuando se juega con esas diferencias de acuerdo a una necesidad de anteponer unos derechos sobre otros, interiorizando sólo las diferencias a convenir y poniendo en la diana la integridad moral y física del despreciado, es un juego peligroso, pues la espada corta en ambas direcciones. Lo vemos con la Ley de Paridad. Una Ley que se toma la licencia de defenestrar a hombres valedores y corona a mujeres con quizás menos capacidades por una simple cuestión de cuota, en lugar de atenerse al mérito. Se huye de una discriminación lejana, para darle la mano a una discriminación positiva, pero que, a efectos prácticos y reales, en discriminación se queda. Vamos más lejos aún. Cuando la Ley interfiere en las relaciones afectivas en caso de que una de las partes comprometidas se vea atropellada por la otra, es sano que la seguridad pública, por añadidura, vele por la seguridad individual de la parte afectada. Igual de sano es que se articulen mecanismos en base a la búsqueda de una profilaxis física. Sin embargo, nos encontramos una Ley –la de Violencia de Género– cargada de buenas intenciones, pero que, en la realidad, está resultando ser demoledora. Defendido es también por Edurne Uriarte, pero más aun por el heresiarca José Díaz Herrera en su obra El varón castrado. Denuncia cómo la Ley misma se basa en la premisa de que el hombre es quien ha generado la violencia doméstica desde tiempos inmemorables. Olvida esta Ley que la situación de las mujeres difiere en forma y esencia a la de antaño. Éstas pueden presumir de libertad y no dependencia respecto al sexo masculino, en tanto que las revoluciones de los anticonceptivos y laboral las dotó de mecanismos de independencia casi total, si no nos atenemos a otra suerte de necesidades, afectivas en este caso.

Nos encontramos con una Ley que destierra socialmente a los hombres a los que se les aplica. Cuenta Díaz Herrera cómo en base a esta Ley, junto a la Ley del Divorcio, todos los bienes son susceptibles de pasar a manos de la mujer en caso de no haber separación de bienes y mientras los hijos sean menores de edad; el hombre es expulsado del hogar sin que por ello deje de pagar las letras si la casa no es propiedad, al igual que la manutención total de los hijos y, llegando más lejos, existe la posibilidad de tener orden expresa de no acercarse a los menores. Así, Caritas puso sobre la mesa un informe en el que, por caso, en Granada, ochocientos de sus mil vagabundos provienen de la aplicación de esta Ley. Una Ley que arruina muchas vidas, pero previene pocas muertes. De hecho, no las previene. Cantos de sirena. Poesía. Maquillaje. Corrección política. Suma y sigue.

Y es que, la erudición de un ser se mide a veces por la ignorancia de los demás. Y resulta que en esta España nuestra son muchos los que están dispuestos a comulgar con las plúmbeas ruedas de molino de lo políticamente correcto sin tan siquiera cuestionarse algunos de sus preceptos. Es la ideología hecha religión. Recordemos que Religión viene de religar, y es precisamente eso lo que hacen los prebostes de la progresía: religar, mezclar todo tipo de dogmas, de residuos ideológicos, de ideas marginales, a fin de crear un nuevo paradigma desde el cual dejar brotar todo un bosque de incoherencias. Eso sí, muy religiosas ellas.

viernes 6 de febrero de 2009

RUIDO, RUIDO.


El cambio de rumbo tomado por el bergantín de Zapatero en el mar del juicio y la opinión es más digno de los Hermanos Marx que de un Gobernante serio y con un pie, al menos, en el suelo de la decencia y el decoro. Así las cosas, podemos ver cómo lo mismo le acaricia el lomo a los Bancos y los eleva a categoría de Santos al ufanarse de poseer el sistema financiero más sólido del mundo, que se disfraza de Tribunal de los Tumultos y los pasa por el potro de torturas. Que sí, que no, que tenemos lo mejor, que ahora no nos vale....La verdad siempre está ahí fuera, nunca dentro, en la propia casa. Escoba en mano, a barrer para la calle. Y ruido, mucho ruido. Un ruido bordoneo, seco, como el zureo constante de las palomas. La Casa de Tócame Roque, que podría decirse. La cuestión es dar estopa a quien se mueva o levante la voz. Capuletos o montescos, atenienses o espartanos. Tanto monta. Todo sea por cubrir la portería. Todo vale, oye. ¡Que hacer trampas en el solitario no es tan malo! Mira que somos aprensivos los ciudadanos que nos quejamos y no obedecemos a pies juntillas al prócer, que sin malicia y sin molicie nos da gato por liebre, siempre con cariño.

Que si el problema es de la crisis financiera internacional o de Bush; que si es cosa del petróleo o del capitalismo trasnochado y carroñero…Ya es hora de hacer fonda en el camino, pararse a pensar, fruncir el entrecejo, quitarse las moscas de encima y –¡cómo no! – buscar un mal creíble. ¿Y quién puede ocupar ese papel de malo de la película si no es la perversa Banca? Si es que se veía venir, era cuestión de tiempo. Ese compendio de trasgos y demonios, loreleis, criaturas insobornables en su obsesión por lo perverso. Ahora ya sabemos por dónde irán los vientos.

Malvados son los bancos que no dan créditos a los pobres ciudadanos que, sin comerlo ni beberlo, se encuentran con los dedos del alma pillados en el cajón. Atrás quedó la bienquista austeridad. Créditos a tutiplén, barra libre de euros sin garantía de devolución para los curreles asfixiados. Que no, que no importa que la tasa de morosidad toque con el dedo índice el techo del 10%. Ya se improvisará, como siempre. ¿Qué será lo próximo tras la amenaza del Ministro Sebastián? ¿Nacionalizar los Bancos? –“Que se nos acaba la paciencia”, nos dice el Ministrísimo transmutado en una suerte de Führer– Recordemos que la autoridad, por desgracia, cabe en un sistema democrático. Todo ello después de haber jugado a la pídola con el dinero de los contribuyentes para salvar la línea de flotación de unos bancos que no han sabido asumir el coste de los riesgos de lanzarse a la yugular de unas operaciones harto dudosas.

Recuerda esta manía de Zapatero por cuadrar el círculo, de adscribir ciertos problemas de la economía a ciertos males de fábrica, a la perspectiva médica vesalista, concibiendo así la enfermedad como la acción de agentes sobre un cuerpo reducido a puro mecanismo –Sota, Caballo y Rey–. No se atiene pues a cuestiones coyunturales, propias, individuales, donde la responsabilidad de uno mismo es capital. No, el fracaso deriva siempre de un problema de raíz ante el que, obviamente, nada se puede hacer. De nada vale entrar en consideraciones respecto a las políticas fiscales de nuestro país, por ejemplo. El mal siempre va a estar dentro de un círculo de problemas intrínsecos a la economía global; una serie de parásitos empecinados en alimentarse de la inocencia de unos gobiernos que anteponen las buenas intenciones y el talente a los principios teóricos que mueven el mundo de la economía.

Los unos y los otros blanden sus espadas allá en lo alto, mientras, en la arena, casi cuatro millones de almas se dejan las entrañas peleando con los leones del desempleo, al tiempo que se incrementan los impagos, las viviendas subastadas... Más vale gritarle al Iluminado eso de: Alfarero, a tus cacharros. Haz tu copa y no te importe si no puedes hacer barro. Pero, ay, pobre de él, que ni copas ni zapatos...

martes 3 de febrero de 2009

UNA DE PUTAS Y LADRONES


Cuando se tiene cierta inclinación por el relativismo desacompasado, huero, engolosinado por el todo vale, resulta que hasta ciertos criterios perfectamente calificables y ponderables objetivamente terminan uncidos ante el yugo del subjetivismo más fachendoso y ramplón.

De esta guisa nos viene que el arte, tan valorado antaño, se halle prostituido hogaño. Lo vemos a diario con el aplaudido arte contemporáneo. Un arte que, a todas luces –y no precisamente las luces que dieron nombre a todo un siglo– es más circo barato que verdadera expresión del alma. El culto al ombliguismo, el aquí te pillo y aquí te mato, la espontaneidad como valor en alza, el simbolismo hecho religión, el abstraccionismo alimentado de grandes dosis de psilocibina. Todo ello pasado por el troquel del progresismo desatado.

Así las cosas, es inevitable que la farándula progre no caiga decúbito prono ante este nuevo conato de becerro de oro. ¡Y tanto oro! Este mundo de expertos trileros capaces de cambiar con maña el garbanzo del cubilete ante el arrobo del respetable, lo mismo se saca de la manga una subvención con la que producir una suerte de cine independiente, que vomita auténticos odios africanos sobre las producciones norteamericanas.

Resulta cuanto menos curioso –si no cómico– ver cómo nuestros más dilectos actores y directores se deshacen en catilinarias y libelos contra los lobbies, mientras que ellos mismos generan el suyo propio a base de imposiciones totalmente al margen en un sistema de libertades y derechos civiles: sí, el famoso 5% de impuesto revolucionario con el que llena FAPAE su peculiar faltriquera a base de extorsionar a las televisiones privadas que sí saben lo que es cortar una oreja en el ruedo de la vida real; o sea: compitiendo en el libre mercado.

Una vida real esteatopígica, patológica, que tratan de vendernos nuestros cineastas en cada una de sus películas a base de arrabales, prostitución, miseria, mariconeo y drogas de toda laya. Una realidad que todos conocemos, pero, aún más, cualquier pobre diablo que no viva bañado en oropeles como por fortuna –nunca mejor dicho- se permiten estos malabaristas de la contradicción, doctores en francachelas y saraos de alta alcurnia. Vamos, lo que en la jerga progre llamarían vida de auténticos burgueses. Esa –y no otra– es la vida que gastan muchos de estos pelagatos al tiempo que se toman la licencia de aleccionarnos moral e intelectualmente al resto de personas que, al contrario que ellos, sí creemos en la libertad, en las disensiones, en otros puntos de vista y, sobre todo, en otra forma de hacer arte. No es ésta precisamente la de robar al contribuyente y a las empresas privadas. Perversos son sus fines como indignos son los medios que utilizan los tarambanas del cine español para hacernos llegar su producto.

Todo ello gracias a una Ley del Cine retrógrada, vacía de sentido lógico y con un doble fondo autárquico y fascista si cabe. Una Ley sobre la que aún tiene que pronunciarse el Tribunal de Justicia de Luxemburgo por las inconstitucionalidades que alegó UTECA que suponían este tipo de atracos a mano armada. Todo eso con el balido de fondo de los recentales nacionalistas implorando competencias para sus comunidades en producción audiovisual, por lo que, Abracadabra, se crea en este 2009 un nuevo fondo específico para el cine en lenguas cooficiales, con una dotación de 11 millones de euros –¡tachán!– sacados de la chistera del contribuyente nuevamente. Y claro está que la Fundación Autor se frote las manos como el jabardillo de botarates que espera el garrotazo que abra la piñata. Por no hablar de esa Diosa Vestal que es nuestra Pilar Bardem y sus adláteres. Llueve pues el dinero por obra y caridad del Altísimo en algunos sectores protegidos por un altruismo estatal que, curiosamente, se regodea con la redistribución del dinero de acuerdo a un principio: el colegueo.

Señores, por Dios, si el cine español no interesa al público –entiéndase: yo, tú y aquél– gánense su cuota de mercado a base de innovación, satisfacer las necesidades cinéfilas de la gente, arriesgar buscando nuevos horizontes, ¡qué sé yo!; pero no desde luego inyectando en vena todo un estercolero triturado que para nada interesa. Que sí, hombre, que sí: todos sabemos que su materia gris es de otra naturaleza, como providencial; pero no hagan que al mirar la cartelera sea inevitable descartar dos de cada diez películas por ese Realísimo Decreto que nos obliga a consumir cine Made in Spain –denominación de origen– y no tanto Gran Torino y demás basura que encontramos en el muladar yanqui.

"–¿Cómo? ¿No quieres sopa? Pues dos cuencos rebosando", que diría esa madre. Pues en esas andamos con el "cine" (Adviértase el entrecomillado. Es intencionado).

Y pensamos que la caída del muro hizo estragos en el inconsciente colectivo escarlata. Nada. Ni a base de tirones de oreja...

lunes 26 de enero de 2009

¿ANTIFASCISMO?

Ni intelectual ni formalmente se puede decir que Rosa Díez eleve el mercurio de mi orientación ideológica; pero lo que es un hecho inconcuso es que, a día de hoy, sea de lo más granado que tenga nuestro País en cuanto a la defensa de los valores constitucionales y la libertad se refiere. Por ello, panfletos como los de la foto, pegados por los proetarras en las paredes de Andoain es, lisa y llanamente, de risa. Hablo de la risa floja que levanta la vergüenza ajena, por supuesto. La tímida risa de conejillo que alberga de dientes adentro la negra sombra de la certeza de saber que el problema de fondo, el eje radial, el núcleo atómico, es mucho más doloroso y enmarañado.

Estos nazis y fascistas –lo uno no se entiende sin lo otro- envueltos en el satén de la más vieja y sangrienta historia, paradójicamente, se ufanan de poseer un anverso demócrata y un reverso progresista. Su presencia, su amoralidad, sus contradicciones tanto formales como esenciales, sus costras de patetismo, su tufillo a leche agria, a madera mojada, no es más que un autorretrato con el que presentarse ante la sociedad occidental y moderna. Falsas son sus pretensiones democráticas, como falsa es la sonrisa pintada del payaso que un día ilusionó a los niños con sus globos escarlatina. Lo cierto es que ante el tribunal inapelable de la Historia, quedan como eso mismo: un triste y moribundo payaso, al tiempo que peligroso. Un peligro propio de aquél que se sabe vencido y no tiene nada que perder.

La elección de los hechos, la elaboración de los conceptos, la determinación del objeto, decía Max Weber, está marcada por la orientación de nuestra curiosidad. Es precisamente este carácter parcial el que determina nuestra elección. Es también el elemento por el cual se tropieza con la hostilidad de las ideologías, la sobreestimación de unos fenómenos y la negación de otros.

Obedece a ello pues que el Socialismo, en su propia naturaleza integradora y su carácter omnipotente, sea un refugio perfecto para todo tipo de individuos de tendencias totalitarias. Es el resultado natural de saberse iluminado, de creer haber llegado a la cima. Es sabido que el Socialismo presenta unas suspuestas soluciones a cada uno de los problemas que aparecen en las vidas de las personas, cuando en realidad, a la luz de los hechos, es el mismo socialismo el creador de gran parte de ellos (“No hay que pedir el retorno de lo que fue la causa del trastorno” que dijera Ortega). No obstante, arremeterán contra tirios y troyanos en base a un principio de transposición, como hemos visto a lo largo de la Historia más reciente, con tal de no entonar un mea culpa. Incluso hoy en día vemos a los mismos fascistas de ayer pidiendo clemencia en el País Vasco, al tiempo que devoran vidas humanas como lobos, todo ello –claro está- por culpa del nacionalismo español que los obliga a obrar en consecuencia; o esos comunistas, extemporáneos y anacrónicos de la cruz a la bola, que dedican sus catilinarias y su combate a luchar contra un sistema que, además de haber demostrado ser el que más necesidades humanas ha satisfecho durante toda la Historia, actúa como elemento de homogeneidad, lo que, paradójicamente, desean. ¡Tiemble usted después de haber reído!

Según Ledesma Ramos: “En España, la derecha es aparentemente fascista y en numerosos puntos es de esencia antifascista; la izquierda es antifascista aparentemente y es de esencia fascista en muchos aspectos”. Y así sigue. Esa obsesión deleznable por realizar un supuesto papel de matrona, de sanear la vida pública en tanto que los individuos no podemos sin la ayuda de una matriz, no hace más que distorsionar nuestro papel como personas. Entiéndase: lo que en los años treinta llamaban “fascistización”. Y obvio es que la teta de la libertad y la sopa de la organización no cabe en la boca, puesto que son términos incluso contradictorios.

Así, a estos cachorros de vitola fascista que se reproducen como hongos después de la lluvia en nuestro país –donde aún se derrama sangre por las ideas-, no les duelen prendas para encañonar un arma con una mano, al tiempo que con la otra izan la bandera de la paz y el antifascismo. Si contradecir la opinión es mojar la mano en la propia sangre, estos malbaratadores de la sociedad deben tener sus manos empapadas. Y no sólo por sus contradicciones. Eso es lo grave…

sábado 24 de enero de 2009

¡FUEGO AMIGO!

El juicio viene de la experiencia, y la experiencia viene del mal juicio. Lo uno deriva de lo otro. Se complementa, se solapa. Al menos así reza el viejo proverbio, oriflama de la auténtica sabiduría: la que da el fracaso.

Por el contrario, están los que ni tienen juicio ni, al parecer, experiencia. La sucia astracanada inaugurada por las declaraciones de Gallardón en el programa 59 segundos sobre una supuesta trama de espionaje, es la semilla de la que brota todo un entramado de maleza que se agarra, avanza, se come el terreno literalmente, ocultando así todo lo que cubre con su espeso manto verde. Y en esas estamos. Los árboles no nos dejan ver el bosque.

Que el alcalde de la capital de España y una de las principales ciudades de Europa arremeta como toro bravo contra sus propios correligionarios y elementos de sostén es, sencillamente, digno del más hondo de los desprecios. Al menos del desprecio y la inquina que levanta sobre 10 millones de españoles que confían en un modelo alternativo de España. Así, no contentos con arrancarse la piel a tiras los unos a los otros dentro de su propio partido, va el capitán pirata, cantando alegre en la popa, sin diez cañones por banda y, lo que es peor, sin juicio alguno, a contemplar quién besa antes la lona. ¿Gallardón? ¿Esperanza? ¿Zapatero? Tanto monta… La cuestión de fondo, la intrahistoria, el nudo gordiano, se halla en el hecho mismo de la contemplación de Rajoy. Y no hablo de la contemplación cabal que predican los maestros Zen. No, se trata de contemplar con la indolencia del que ve llover. ¡Y con la que está cayendo!

Una tasa de paro del 14%; el Ministro Sebastián sacando el cuaderno de recetas de la abuela (la abuela Autarquía, claro está); los pepiños y compañía clavando lanzas a moro muerto (PP) para anotarse los goles mediáticos de la Obamanía; 820.000 familias que afrontan el 2009 con todos sus miembros desempleados. Y suma y sigue. Y con todo ello, el principal partido de la oposición le baila el agua al Gobierno de Zapatero con su silencio, tan cobarde como cómplice ¡De traca! Eso mismo: dale las llaves del gallinero al zorro, una ganzúa al caco, un mechero –qué digo, ¡un lanzallamas!- al pirómano y verás cómo rebosa el vaso de la satisfacción personal de saberse resuelto. Normal es que los que debieran estar escondidos y aterrados (PSOE) se froten las manos frente al calor de la chimenea madrileña.

Triste es ver a un PP inveterado, sucio, convertido en una suerte de Pavlov que lo mismo le toca la campana a la perrita del PSOE, que se la tocan –y no hablo metafórica ni figuradamente- al arrimo de la nube negra. Que sí: que lo mismo le hace la boca agua al partido socialista con la sangría del fuego amigo que se cruzan el quintacolumnista Gallardón y la buena de Esperanza, que le tienden una trampa al socaire del supuesto trabajo interno (entiéndase: de Interior) ejecutado con escrupulosidad de manos alfareras por Mortadelo y Filemón. De momento,nada se sabe ni se hace.

Así las cosas, es de natura que Zapatero y sus huestes puedan cantarles desde la Tribuna al Partido Popular: “los muertos que vos matáis / gozan de buena salud

Es lo que ocurre cuando ni se tiene juicio ni se aprende de la experiencia: siempre están los ávidos de oportunidad para encumbrarse a fuer de trepar una espalda vencida.

jueves 22 de enero de 2009

LA ERA OBAMA


“No pediremos perdón por nuestro estilo de vida”. Semejante sentencia, elocuente en sí misma, cargada de orgullo y sentimiento patriótico, sonaría en nuestro país como un disparo de soberbia, un trallazo en el lomo de la decencia e incluso, si me apuran, como algo anacrónico. Sin embargo, fue pronunciada bajo la atmósfera litúrgica y solemne de la toma de posesión del nuevo Presidente de los Estados Unidos de América, amén de la progresía española, al arrimo y abrigo de las miles de personas que se entregaron al patriotismo americano como elemento de homogeneidad y columna vertebral de toda una sociedad.

Este Obama que tanto ilusiona (“Nadie promete tanto como aquél que sabe que no va a cumplir nada”, que dijera Quevedo) ha demostrado, por una parte, ser un gran vendedor de sueños; por la otra, ha dado un toque de espuelas a la progresía española y europea, tan aplatanada y entregada a lo desconocido.

Un Presidente que culmina con un sentido y sincero “God Bless America”; que ensalza el sentimiento Patrio; defiende la cohesión por encima de colores políticos, razas, ideologías, religiones; y que señala con el dedo índice al trabajo individual como centro gravitacional del noble y perseguido sueño americano. En resumidas cuentas: todo aquello que los progresistas de toda laya encuadran como base del antiamericanismo, se ha visto, una vez más, rebasado por un Presidente que, al igual que el pueblo norteamericano, cree en los principios de la Nación. ¡Quía!.

Por ello, es de considerar hasta qué nivel de intoxicación informativa habrá llegado la sociedad española para extrapolar todos y cada uno de sus prejuicios maniqueos a la escena política norteamericana, tal como nos ha demostrado Mar Moreno, al sojuzgar las intenciones de apoyo del Partido Popular al nuevo Gobierno de Obama, arguyendo infantilmente que es el PSOE el que puede establecer un matrimonio idílico con el Presidente de los Estados Unidos y no ese añejo PP, el cual se movería a la sombra del Partido Republicano, más concretamente a los pies de Bush. Falso. Recordar a este PSOE mendaz y fariseo que mientras Lincoln redimía a los esclavos negros, el Partido Demócrata con el que tan bien casa el socialismo español luchaba con denuedo por defender los derechos explotadores de los esclavistas norteamericanos. También conviene aclarar que, durante la campaña electoral de John Kerry, el mismo Partido Demócrata comunicó al PSOE su deseo de no verse apoyado por éste, puesto que todo lo que suene a socialismo no es de recibo por tierras norteamericanas. Por no hablar de un país donde no existe esa plúmbea y antidemocrática disciplina de partido que impida a un congresista republicano apoyar en una votación –por ejemplo- a otro del partido adversario, como ocurre en nuestro país. En fin, más de lo mismo: el ignorante no sabe, el necio cree que sabe.

Lo cierto es que, lejos de guarismos y cifras, todos conocemos los toros con los que deberá lidiar Obama al frente de su primer mandato. Incluso son muchos los que se aventuran a esbozar su política como un retrato de las políticas de Jimmy Carter, Lindon Johnson, así como Franklin D. Roosevelt. Sus dotes de orador y su retórica ateniense le hace depositario de una gran confianza ciega que gran parte de la población mundial le ha otorgado a fuer de palabrería. Ya le recordó la buena de Hillary durante las primarias que era muy bueno para hacer campaña en verso, pero que los asuntos de gobierno se escriben en prosa.

De momento, parece dispuesto a destinar más de un billón de dólares a transformar la economía, olvidando que la economía ni se crea ni se destruye como la materia al albur de un principio creador casi providencial. No, dentro de la complejidad de la economía, existe un elemento olvidado pero crucial: la economía obedece, ante todo, al intercambio voluntario de bienes. Por tanto, todo lo que sea intervenir, será alterar el orden natural de la misma, creando un circuito de alteraciones llamado a dinamitar todo lo que esté por encima. Ya se lo advirtió el mismo Keynes a Roosevelt durante su tan vitoreado New Deal. Obvio es, por lógica supina al cuadrado, que destinar toda esa cantidad ingente de dinero a distintos fines intervencionistas supone una carga fiscal mayor al pueblo americano; una presión que los pone en el centro de la diana de la mal vista redistribución de la renta. Ojo avizor…

Acabado de pasar por la pila bautismal, son muchos los retos que deberá afrontar Obama. Sin embargo, el país que le ha tocado domar ha demostrado perdonarlo todo menos la traición a los principios sobre los que se levanta el edificio americano: el patriotismo, la individualidad, el mérito, el trabajo duro, así como el respeto a la libertad en todos sus ámbitos.

Mucho se espera –especialmente la izquierda en general- de Obama, presagiando una política acendrada y deslumbrante como una patena de plata. Conviene recordar las palabras de Popper, al decir que en política, al igual que en medicina, lo más probable es que el que promete demasiado sea un charlatán. Seguramente no se equivoque. El tiempo hablará en voz alta.

martes 8 de julio de 2008

¡ARRIBA LOS POBRES DEL MUNDO!

«¡Arriba los pobres del mundo!». Con ésta consigna anacrónica, huera, con rancios olores soviéticos, se comulgaron al finalizar la eucaristía del 37º Congreso federal del PSOE que ha tenido lugar el pasado fin de semana los feligreses socialistas de toda laya. Semejante sentencia sonaría victoriosa, elocuente, excitante para los socialistas de comienzo del siglo XX, pero es, sin lugar a dudas, –además de un ridículo estentóreo– una manera de arengar a la tropa de pelagatos y ablandahigos que lo presenciaba de lo más sectaria y soberbia posible. Máximas de corte mántrico, sencillas, de escaso rigor intelectual y, ante todo, vacías. Eso es lo que siempre han buscado, como el buitre la carroña, los prebostes de la mal llamada inteligentsia socialista.

Lo llamativo es que sean vertidas por el aparato fonador de una caterva de millonarios de pedigrí, de la corte de afincados en los opulentos chalés adosados de Pozuelo de Alarcón, que gozan de toda una suerte de privilegios y concesiones reservadas para una élite que hace sus Américas a cargo del contribuyente, con nocturnidad, alevosía, premeditación y todos los agravantes posibles. Vamos, que el famoso axioma de la no-agresión de Rothbard puede sonarle a chiste barato a esta cohorte de Beguinas y Dominicos.

Si como escribiera Albert Camus, “es fácil esquivar la lanza, mas no el puñal oculto”, el puñal que el peor Presidente de la democracia española esconde tras sus seráficas intenciones, al tiempo que se granjea odios africanos entre ajenos y propios, es toda una enseña de las pústulas que puede levantar un Ejecutivo empeñado en tejer nubes de colores. Para toda esta cuadrilla resulta no solo tolerable, sino también aconsejable, el hecho de llamar a la buenaventura de la pobreza. Mientras que miles de personas pierden sus empleos, decrece el nivel de vida y aumentan los problemas sociales, al socialismo sólo se le ocurre ser positivos para capear la crisis y vitorear el voto de pobreza. Para quitarse el sombrero…

Es tal la obsesión del socialismo por jadear una pobreza que ellos mismos generan con sus nefandas políticas económicas que la conciencia marxista se desgarra en la contradicción de abolir la pobreza y adorarla

Para nuestro ayatolá de la moral y el rebose intelectual, es indispensable cerrar el círculo creando una serie de medidas y proyectos encaminados a elevar al hombre moderno al acercamiento a unos valores espirituales que nada tienen que ver con la concepción materialista de los conservadores y liberales. Así, de nada sirve alimentar al hambriento o vestir al desnudo, pues para ello nos dota el Altísimo –entiéndase San Marx– de unos anhelos por colmar una vida interior alejada de la trivialidad y el absurdo trasiego de la vida material.

Sin embargo, es sabido en todo el orbe que este rebaño de nuevos ricos no es que sea precisamente el vivo e inmaculado reflejo de una rigurosa vida ascética ni que se paseen con sus escudillas de mendigos tibetanos por los lujosos pasillos del Congreso.

La Tramoya que nos tratan de meter entre pecho y espalda los tarambanas de la crema izquierdista a fuer de repeticiones respecto a una supuesta superioridad moral que, por definición, es patrimonio irrenunciable del socialismo, roza extremos lancinantes. Así, sentar las bases de que el socialismo parte de una serie de premisas morales e intelectuales mucho más altas que las que pueden representar ciertos liberales, basándose en que sus principales activos son el desarrollo de una vida interior mucho más deliciosa que la ajada vida material de la derecha capitalista, es como pasearse descalzo por el filo de la navaja.

Para el socialismo, por definición, la meta última de su ideario común es la satisfacción de la mayor parte de la sociedad, especialmente las clases más desfavorecidas. Sin embargo, obviar que la vida interior es superior al desarrollo de una vida exterior paralela, no sólo choca, sino que contradice sus propias teorías. Cuando el liberalismo, en su modestia, se preocupa por las cuestiones materiales que, en última estancia, son aquellas que permiten el desarrollo de una feliz vida interior carente de tribulaciones mundanas como el hambre, el desamparo, la insalubridad, el paro y toda una serie de problemas que, en caso de padecerlos, colocan al individuo en una posición de máxima susceptibilidad respecto al dolor, no hace más que admitir tácitamente que la vida material no da la felicidad, pero sí evita el dolor. No es tanto como garantizar una suerte paraíso en la tierra como prometen los utópicos poseedores del complejo de Fourier, pero, a decir verdad, es mucho más reconfortante saber que se crean las condiciones para una vida material que permita una comodidad que el socialismo siempre ha negado, al tiempo que hacía promesas imposibles. Recordemos que el viejo Trotsky aseguraba que en la sociedad socialista, «el hombre medio llegará a igualarse a un Aristóteles, un Goethe o un Marx. Y, por encima de tales cumbres, se alzarán otras aún mayores».

Lo cierto es que para Zapatero, claro ejemplo del tocado por el complejo de Fourier, ésta es la ruta de navegación a seguir, esperando conseguir idénticos resultados, pero con Saramagos supliendo a los Goethes. Literatura y nada más, la que le permite salir de naja respecto a los verdaderos problemas humanos que lastran la existencia de millones de personas.

En palabras de Montesquieu, una injusticia hecha a uno solo es una amenaza para todos, admitir la primera injusticia es abrir la puerta a todas las que les siguen. Injusticia es a fin de cuentas la que genera un Gobierno que, creyendo estar agasajado y tocado por el índice de Dios como en el fresco de Miguel Ángel de la Capilla Sixtina, consigue siempre resultados totalmente opuestos a los que de partida buscaba. Un Gobierno furibundo, alcanzado por el pecado de la vanidad e hipnotizado con grandes ilusiones que en ilusiones se quedan. No olvidemos así que, según Freud, la ilusión es una especie de consolación que se caracteriza por su inmunidad ante el ataque de la lógica y la realidad. ¡Qué puntería! Sabias pinceladas que describen la psicología de un personaje –Zapatero– llamado a extender su particular neurosis y esencia de Peter Pan al resto de la sociedad, ignorando que ésta, en su insobornable llaneza, sí se conforma con tener la nevera llena, un trabajo y las cuentas claras. Lo demás, ya es cada cosa de cada cual, ¡carajo!

Que se cree, como la jota de La Dolores, grande como el mismo Sol

EL BALANCE INVISIBLE

Que un personaje de farragosa torpeza, todo un zote en lides económicas, efigie de la amoralidad y la petulancia más supina, diga que la crisis es una cuestión opinable y que los actuales problemas que atraviesa el país son obra de la maledicencia del capitalismo, es el mayor acto de iniquidad que puede cometer un gobernante para con sus ciudadanos.

El manido discurso victimista en el que se encastilla toda esta pléyade de socialistas de escaso fuste, posee tan poco peso intelectual que no puede hacer otra cosa sino ofender. Así, existe un grueso de la población que, más por confusión que por ignorancia, le acaricia el lomo al Gobierno, le ríe la gracia, lo toma en serio, deglute y digiere sus peroratas a fin de correr una suerte de desdoblamiento inducido y casar con el discurso político de moda. Voila, así nos encontramos con el perfecto cuadro clínico de propaganda progresista, oriflama de la “ciencia socialista” de la que hablaba Lenin.

En este orden de cosas, si usted conversa con alguien de profundas convicciones socialistas, se escapará por los cerros de Úbeda, dirá que la culpa es única y exclusivamente del petróleo, de las políticas neoconservadoras, que la crisis es internacional, e incluso se mostrará benevolente con el pobre Zapatero, que sin comerlo ni beberlo…menuda la que le está lloviendo.

Si el mismo discurso se encuadra en un marco más descolorido, con alguien más apolítico, éste zanjará el asunto señalando a la crisis internacional, la burbuja inmobiliaria y ¡ale!, a echar tierra de por medio.

Por el contrario, si miramos el problema críticamente, avizorando todas las esquinas, buscando las huellas como un zahorí, nos toparemos de golpe con un círculo de fluctuaciones y complejidades mucho más amplio de lo que nos venden desde los altavoces monclovitas. Y gran parte de ello, claro está, prendido por la llama del Gobierno.

El tema del petróleo tiene su punto de verdad: obviamente, los 150 dólares del barril no los define Zapatero en un conato de Octavio Augusto. Ya quisiera tanto poder el Iluminado…

De lo que sí es responsable directo Zapatero, sin embargo, es que los hidrocarburos representen el 82% de nuestro consumo energético total, al tiempo que toda la potencia energética instalada durante su legislatura haya sido de ciclos combinados de gas (90%) y de energías renovables fuertemente subvencionadas (10%), cuyo coste de generación multiplica por ocho el de las centrales nucleares en funcionamiento y por tres las de nueva construcción.

A ello le sumamos una política que ha impedido la creación y modernización de refinerías, por lo que tenemos un sistema de refino de petróleo totalmente insuficiente para nuestras necesidades, y además el más obsoleto de toda la UE-15, lo que nos lleva a un déficit tan gigantesco de gasóleos, que tenemos que importar anualmente más de 15 millones de toneladas, casi el 50% del total. Por no hablar de la política antinuclear: mucho señalar al petróleo por su tendencia al alza y la repercusión que tiene como fuerza centrifugadora sobre resto de la economía, pero ahora bien, a la energía nuclear, ni mirarla. No será este Zapatero remendón quien tire del hilo de Ariadna...

Tenemos así identificado buena parte del problema –el energético–, pero por desgracia, el exceso de intervencionismo y el afán de un Gobierno obnubilado, con más literatura que convicciones, empecinado por controlar todos los resortes de la economía, genera más problemas de los previstos. Es lo que Von Mises denominó la dinámica del intervencionismo. El Gobierno carece de la información subyacente que se desprende de la intervención primera, por lo que todo lo que suceda en consecuencia será igualmente una nueva obstrucción al proceso de libre mercado y, por tanto, respeto a la libre voluntad de los individuos que deciden cómo acceder a la conquista de sus anhelos. Cada intervención necesitará de una nueva que cubra los efectos de la anterior. Todo ello, por tanto, no hará más que distorsionar las señales del mercado. Así, ¿cómo es posible que suban los salarios y baje la capacidad de compra de los ciudadanos?

La razón de todo este embrollo se halla ligado a lo que acabamos de comentar. Se han eliminado lo que en el mercado se denominan estabilizadores automáticos: si baja la actividad, baja la capacidad de compra de la gente y, por tanto, como puedo pagar menos, bajan los precios. Pero si, por ejemplo, como Gobierno limito la productividad, subvencionando ciertos sectores como ocurre con los transportistas, además no permito que las compañías aéreas puedan transportar libremente las mercancías porque metemos la competencia de Renfe, que es una empresa pública; que además subvencionamos los precios del AVE para fastidiarles y no puedan transportar libremente…el cuadro resultante será un mapa de alteraciones como el expuesto antes con la dinámica del intervencionismo.

El resultado es bien sencillo. Nos encontraremos con un mapa de señales totalmente alterado, artificial, por el que Gobierno navega sin rumbo, con la única pretensión de abarcar un radio de acción que lo sobrepasa. Es lo que ocurre cuando el “yo colectivo”, representado por el Estado -en su más pura esencia rousseauniana-, y desde su altura, trata de coordinar mecánicamente las vidas de millones de individuos, olvidando que sus principios, sus ejes de ordenadas y coordenadas, se hayan ligados a su propia subjetividad y, por tanto, libertad. Es por ello por lo que no se puede cuantificar objetivamente la cantidad de anhelos que el Estado puede satisfacer arbitrariamente. El Estado siempre tenderá a determinar equivocadamente que su sabiduría está por encima de la del mercado (entiéndase: individuos). Pero como señalara Milton Friedman: el Gobierno nunca aprende; aprende la gente.

Llegando más lejos, podemos determinar que buena parte del problema se basa en que toda intervención cuesta di-ne-ro. Un dinero que, obviamente, ha tenido que ser extraído con anterioridad mediante unas políticas fiscales llamadas a limitar la cantidad de bienes económicos que puede tener un individuo en pro de igualar al resto de ciudadanos. Olvidamos así que la espada corta en ambos sentidos; por ello, la igualdad siempre tirará a la baja éstos bienes por su propia naturaleza, nunca al alza, por perogrullada al cubo. En palabras de Thomas Sowell: “Hoy en día, los "progresistas" quieren extender aún más el control político a los ingresos. Lo llaman "justicia social" pero también podríamos llamarlo Rumpelstiltskin y seguiría significando que los políticos decidan cuánto dinero nos permiten tener a cada uno de nosotros”.

Pero esto siempre será como alimentar la caldera de la locomotora de un tren de vapor con la madera de los vagones. Mientras más bienes se sustraigan vía impuestos para cumplir unos objetivos sociales, más demanda habrá por una parte de la población que, desigual pero no necesitada, los reclamará también, creando así una espiral por la que cada vez se requerirá detraer más impuestos. Lo social, entendámonos, es una boca imposible de saciar.

Así, a la luz de los hechos, los resultados visibles del exceso de intervencionismo de la política de Zapatero son significativos. Somos el único país de la OCDE donde en los últimos años ha descendido el poder adquisitivo de los salarios, mientras que en el resto ha crecido; ha pasado del puesto 23 del Global Competitiveness Index que alcanzó en 2003 al puesto 29 en 2007; nos encontramos en caída libre en cuanto al Índice de Libertad Económica; unas subidas del coste fiscal que pagan las compañías por sus trabajadores alcanzando con Zp su cota más alta: el 39,1% de lo que retribuyen por sus empleados acaba en manos de Hacienda, lo que supone cerca de 2 euros de cada 5; la participación de los salarios en el PIB más baja de toda la Unión Europea; unos resultados en el informe Doing Business del Banco Mundial por los que España ha pasado del puesto 108 al 118 en el ranking que establece la facilidad de abrir un negocio…Todo ello, por un gobierno que presume de socialista y que, obviamente, reniega de su naturaleza de vitola intervencionista jurando y perjurando mientras se da golpes en el pecho.

El resultado final, por encima de valoraciones e informes, será mucho más diáfano: disminución del dinero que tenemos en el bolsillo y paro, mucho paro. Pero claro, para eso siempre está la estadística del INE -recordemos que su propio nombre indica que viene de Estado, por lo que nunca tenderá a dar datos fehacientes-. Así, el Ministerio de Trabajo, manipulando con chabacana desvergüenza y nefanda alevosía, cifró en 15.000 el número de nuevos parados en el mes de Mayo, mientras que el Ministerio de Economía lo amplió hasta 91.400, la peor cifra en 70 años. –qui prodest?- Huelga señalar en cuanto al INE, el dedazo de Zapatero respecto a Jaume García, nuevo Presidente, a fin de trucar los coeficientes de reparto de impuestos de cara a la aprobación del Estatut. Entre las fechorías de su tramoya se encuentra, además, la de cambiar los datos de crecimiento interanual de la construcción, cambiando el -5% al 1,3%.

La manipulación de este Gobierno llega a ser tan flagrante que, aun contando con datos de multitud de estudios independientes que auguraban nuevos tiempos de vacas flacas, se saca de la chistera unos datos de crecimiento totalmente virtuales, unas cifras de producción, generación de empleo y previsiones cargadas de falsedades. Por no hablar de los índices de inflación reflejados posteriormente en Eurostat. Ni un solo analista de este país la dio por buena; pero ocurre que Eurostat repite las cifras que le da cada país sin comprobar nada, y menos cuando el maestro de orquesta de Eurostat es Almunia.

Aun así, no contentos con ello, a contrapelo, determinan los Presupuestos Generales del Estado con la ridícula estimación de 71 dólares el barril, aun a sabiendas de su escalada. Nos hallamos por tanto ante un mapa de terrorismo intelectual. Mientras que un juez siempre podrá condenar a un medio por difundir información falsa, o a un individuo por robar, el Gobierno siempre podrá correr una suerte de Todopoderoso y llenarse la boca de falsedades mientras llena sus alforjas coactivamente. Ver para creer…

Con este panorama, a Zapatero no le duelen prendas para no seguir con su astracanada prometiendo y regalando a troche y moche. Ya sabemos: nadie promete tanto como aquél que sabe que nada va a cumplir, como sabiamente escribiera Quevedo

martes 24 de junio de 2008

LA NOMENKLATURA ANDALUZA

Andalucía, nido de políticos de noble cuna, madriguera del oscurantismo administrativo, pagoda del caciquismo más ramplón. Atrás queda la Andalucía del labrador y no tan nueva se nos presenta esta otra donde el político es dueño y señor del suelo que pisa. El virreinato de Chaves y su cohorte de palafreneros enseñoreados brilla como moneda de nuevo cuño no por la probidad de sus próceres, sino más bien por el desvalijamiento de sus arcas.

Para esta lechigada de marqueses sin tierra –pero con barra libre a cargo del contribuyente- esquilmar las no muy abundantes cuentas de la Administración se ha convertido en juego irresponsable de niños. De igual que el botarate en su candidez comete la torpe transgresión de mostrar los nidos del árbol a sus compañeros, para estos adoradores del mimetismo –y nepotismo- el acabar con las cuentas públicas tenedor en ristre se ha convertido en el boca a boca, en el perejil de la salsa, en proceder indispensable para ser un político de pata negra.

En este nuevo escándalo que ha salido a la luz, los consejeros Francisco Cervantes, Cristina Cruces, María Luisa Pérez, Mercedes de Pablo y Carmen Morillo, en una buena muestra de nefanda opulencia, dejan 7.000 euros en dietas por comidas que ahora reclaman los restaurantes como suyos. Señalemos también que dichos consejeros gastaron el pasado año 23.787 euros en comidas que aún no han sido convenientemente acreditadas y que, por estar fuera de horario laboral –como se deduce de los documentos no justificados- obedecerían a cenas y saraos que tanto gustan a los progresistas de Ossetra, siempre –claro está- sin soltar un ochavo de su salario.

Es tal el boato en el que se bañan estos consejeros que, además, acumulan un gasto de 17.932 euros por la utilización de vehículos oficiales para el desplazamiento desde sus domicilios.

Adoran tanto el peculio y la buena vida estos caballeros que dicen defender la redistribución de la riqueza, llenan sus bocas de flores dando la batalla por el obrero y acusan a sus adversarios políticos de Señoritos, que cuando uno ve escándalos de esta ralea, se ve obligado a recordar –por e-jem-plo- que la primera medida que tomó Aznar cuando llegó al dosel de Castilla y León, fue quitarle la Visa Oro a todos y cada uno de los consejeros. Predicar con el ejemplo, como bien señalaba en un artículo anterior.

Pero ahora, que nadie presuma de arrojo y atrevimiento para criticar a estos jaraneros socialistas estandartes de la nueva Nomenklatura que, por pura necesidad, precisan de onerosas mariscadas, cochinillo regado con grandes vinos de crianza y sabe el Altísimo qué más. No nos llamemos a engaño: forma parte del negocio de la manida desigualdad que, paradojas de la vida, ellos fomentan por encima del resto de los mortales.

Y claro está, nos tocará casar con sus tropelías…

Estamos como en el célebre concurso televisivo imaginado por Les Luthiers: "El que piensa... ¡pierde!"

lunes 23 de junio de 2008

EL ERROR DE LA REDISTRIBUCIÓN

Escucho la siguiente sentencia en el capítulo “Creados iguales”, de la serie Libertad para elegir, obra hercúlea del Profesor Friedman. En él se discute la igualdad de oportunidades respecto a la igualdad de resultados, así como los mecanismos centrales del Gobierno empleados para su consecución: redistribución de la renta y recortes de la libertad individual.

"No es malo que hagamos algo a través del Gobierno respecto a los necesitados, aunque hay una distinción fundamental entre aliviar la necesidad y hacer algo respecto de la desigualdad. Yo no veo ninguna justificación para cortar todos los árboles altos a fin de que ningún árbol del bosque sea más alto que otro".

jueves 19 de junio de 2008

PREDICANDO CON EL EJEMPLO

Es algo que se mantiene inmóvil, que flota, al igual que una mancha de aceite en un vaso de agua, sobre el ideario común, el inconsciente colectivo de los ciudadanos: que todos los políticos –los unos y los otros- son anverso y reverso de la misma moneda; ¡todos unos chorizos! –que dirían en cualquier cafetería de barrio-.

Sin embargo, aun de cuando en cuando, aparecen pequeños titileos de honestidad y ética, macerados con grandes dosis de ideología, algo que se halla bajo déficit por estos pagos.

Hablo de la medida tomada por Esperanza Aguirre de congelar su salario, el de todo su Gobierno y el de todos los altos cargos de la Comunidad de Madrid, como medida de austeridad ante la situación económica actual. Semejante medida profiláctica convierte a Aguirre –la denostada Presidenta-Marquesa ultraliberal- en la primera Presidenta regional que adopta una medida de estas características, a fin de atar los cabos sueltos que serpentean por el terreno público en plena crisis económica.

Así, Esperanza Aguirre correrá una suerte de vaca nodriza que amamantará –ética y moralmente- al resto de políticos de nuestro país. Algo tendrán los liberales que les permite distanciarse moralmente de sus enemigos con acciones ejemplares.; sí, algo tendrá el agua cuando la bendicen…

No obstante, dudo mucho que esto suene a música celestial a los mojigatos de la Generalitat, por ejemplo. ¿Por qué será?

CHAPEAU!


Leo la siguiente catilinaria al cabo de los días, pero con especial regusto dulce. Se llama verdad lancinante; se llama incorrección política; se llama ir al grano, meter el dedo en la llaga hasta la tercera falange. Lo leí de una anónima en el blog del economista Martí Saballs, a propósito de la extinguida huelga de guerrillas. Dentro de las formas que llega a aplicar en su exposición -algo exacerbadas- rezuma cierta simpatía, no obstante:

Para los "camioneros" que escriben aquí:

La cuestión es que queréis imponer al mercado (a la MAYORIA de transportistas que trabajan sin problema con menor margen) fijar un mínimo/tarifa por debajo del cual no esté permitido trabajar (a costa de papá Estado = ciudadanos). Por eso el 80% del gremio, las grandes empresas del transporte no están de acuerdo con los paros (no utilicéis la palabra huelga porque esto no lo es) puesto que ellas pueden operar con precios más bajos, ajustarse a las subidas del fuel como cualquier otro sector empresarial, así como camioneros de toda la vida que YA TIENEN amortizado su camión.

Vuestro problema:

Existe un 20% de camioneros ´autónomos´ que SOBRAN como en cualquier gremio donde hay demasiada oferta y poca demanda (inmobiliarias, constructoras, hostelería, etc.). Os llenasteis los bolsillos hace años y la cabeza de pajaritos cuando, en la bonanza económica que se vivía en el mundo del camión, hicisteis cálculos y veíais que comprándose un camión propio ibais a ganar euros a tutiplén, haciendo una inversión que se tarda muchísimos años en amortizar, y algunos analfabetos del camión pensaron que aquello duraría eternamente.Hay demasiados camioneros que compraron 2 camiones (y un mercedes particular para molar los domingos en su pueblo), poniendo a trabajar a un rumano por 800 euros tras el volante y amortizando sus camiones con el boom del transporte (cemento, ladrillos, etc.). ESO creían ellos, pero ninguno quiere dejar el oficio ahora que hay crisis y no tienen tantos clientes.

Como no hay trabajo para todos, esto hace que no puedan subir las tarifas, ya que siempre hay una gran empresa de transporte que puede hacerlo por menos (a esto se le llama LIBRE competencia y productividad). El Gasoil no es realmente el motivo de su ´huelga´, si el Gasoil no hubiese subido estos meses, las tarifas de los transportes habrían bajado porque no hay trabajo para todos y si a uno le falla su cliente habitual (por ejemplo un constructor que ya no construye más), pues intenta ganar otros clientes vía precios. Es eso lo que está tirando los márgenes, no el gasoil. Se llama oferta vs. Demanda

Por eso este 20% de camioneros son los que quieren regular las tarifas al alza y quitarse competencia de las grandes empresas que SI pueden asumir y reestructurar costes. Más o menos como si la tienda de la esquina quisiera FORZAR precios de mercado a Carrefour o Eroski vía decreto ley.Y esto no es una huelga, es una extorsión al gobierno, a TODOS los españoles, un chantaje en toda regla. NO se puede permitir.

Por último, macarrillas que amenazáis a pobres extranjeros que tienen DERECHO a la libre circulación: ¿Por qué no tenéis los bemoles de meteros con la flota del Corte inglés? ¿Sólo sois ´energúmenos´ con ciudadanos normales?

Yo os respondo: Porque como cobardicas que sois (sólo hay que verlos en la TV), sabéis perfectamente en el gremio, que las grandes flotas tienen ORDENES de sacaros a mazazo limpio del camino si osáis ni siquiera rozar un camión de dichas empresas.

Sinvergüenzas, aprovechados, TODOS los gremios en España sufren la subida de precios sin chantajear al ciudadano, cortarle su paso a un Hospital o trabajo. Y SIN USAR los impuestos de todos nosotros.

Vais a perder este pulso. Para empezar, HOY ya se ha firmado un pre-acuerdo con Fomento por parte del 80% de los transportistas y cargadores. El resto: ya tenéis el desprecio absoluto del ciudadano medio al veros en la TV como macarras analfabetos amenazando a la gente y saltándose la LEY.

Si sobran camioneros en tiempos de crisis, que vendan el camión y se pongan a trabajar en otra cosa tal y como miles de personas que han perdido sus empleos TIENEN que hacer a diario. Tal y como hicieron los mineros en su época o los empleados de la construcción en la actualidad.


miércoles 18 de junio de 2008

EL HONOR INVISIBLE


Aunque muchos depositarían en el cepillo chekista la mitad de su capital por ver a Federico Jiménez Losantos posando a lo reo, la realidad es muy otra y tanto la democracia como la libertad aun se revuelve, patalea, agoniza atrapando pequeñas bocanadas de aire a fin de oxigenar sus decrépitos pulmones. Todo por sobrevivir.

En este caso, no hará falta sacrificar a un héroe por el bien de la civilización. Si no pudieron las balas, menos aún los leguleyos que dormitan como leones bajo el trono.

La democracia debería relamerse los labios con fruición ante exquisiteces como la que hoy ha cocinado a fuego lento D. Alfonso Ussía: "la grandeza del político en el Poder desaparece cuando echa mano de su situación para lavar un posible honor mancillado".

No apto para liberticidas. Ya puede ir quitándose las postas de entre el plumaje de ganso, Alcaldísimo.

EL GOVERN DE TODOS


Ciento treinta conductores en nómina; servicio de taxis de lujo (Litoral Limousines) a pedir de boca; más de cuatro millones de Euros al año en vehículos de representación...

Esta manifestación de opulencia cortesana no forma parte de la Casa Real saudí ni mucho menos corresponde a alguna estrella de la pantalla. Tampoco tiene en su haber ningún disco de oro –siquiera de platino-. Semejante muestra de fastuosidad es nada más y nada menos que uno de los muchos destellos de poder que gasta el Gobierno. Perdón: el Govern, pues esas cifras corresponden a la Generalitat y su corte de fariseos que se hacen pasar por la crema de la progresía más altruista y filantrópica.

De esta manera, al tiempo que los tarambanas del Govern idean medidas para que los ciudadanos catalanes reduzcan el uso de automóvil, la plantilla de chóferes de la Generalitat no da abasto para satisfacer las necesidades y obligaciones de sus próceres. Entiéndase: almorzar en restaurantes cinco tenedores a cargo del presupuesto público tal como demostró Intereconomía que hacía Carod Rovira, donde el cubierto volaba sobre los cien euros; ir al gimnasio; realizar dos gestiones diarias o actos protocolarios...y todo ello –claro está- a sólo un chasquido de dedos para toda la pléyade de secretarios generales, consellers y demás cargos públicos, hasta completar los doscientos dos altos cargos que componen el Govern.

Sobra aclarar que semejante mojiganga la forma un gobierno –con minúsculas- que presume de estar a la izquierda de la izquierda y hallarse ética y moralmente a años luz del resto. Claro, para eso son los prebostes de la honestidad y saben bien lo que es predicar con el ejemplo...

No contentos con sus emolumentos, que van desde los 169.446,78 euros brutos anuales del President, José Montilla, a los 87.596,86 euros de un director general, centralizan la gestión de los vehículos de representación creando para ello la Subdirecció General de Gestió del Servei de Vehicles, dependiente de la Direcció General de Patrimoni, adscrita a su vez al Departament d’Economia. Lo que viene a ser lo mismo: engordar el aparato autonómico y administrativo, aumentando por lógica matemática la cantidad de bienes económicos precisos para satisfacer dicho servicio. Obviamente, siempre les quedará Madrid para implorar más millones de euros ya que, claro está, para eso sufren el castigo diario de España a cargo de la política presupuestaria.

Para más deleite y goce de los Carods, Puigs y compañía, el Estado del Bienestar, con la colaboración especial –y estelar- de la Sra. Redistribución de la Riqueza, les pone a sus pies vehículos de alta gama, como Audi para consellers y secretarios generales, y Volkswagen Passat para el resto de altos cargos. Nada de bañarse en oropeles. Lo suyo va en serio.

Ya se sabe: EI hombre [progre] es un sabio pescador que tira la red al mar y la saca llena de pececillos, pero ve entre ellos un enorme y sabroso pescado, y entonces arroja al mar las piezas pequeñas y se queda con la grande.

Suma y sigue...

martes 17 de junio de 2008

LA CRISIS DEL SOCIALISMO

El Profesor Huerta de Soto es toda una eminencia académica no solamente a nivel nacional, sino también internacional. Su currículum lo convierte en lo más granado de los economistas españoles. Sin embargo, su labor más vertebradora se halla ligada al hecho de ser el máximo exponente de la escuela austríaca en nuestro país, tanto como editor de las obras completas de Hayek en español, director al cuidado de la Colección "Nueva Biblioteca de la Libertad" de Unión Editorial, así como por la publicación de multitud de libros, entre los que destaca sobremanera "Socialismo, cálculo económico y función empresarial”, toda una eclosión de grandeza intelectual en una demostración científica de por qué fracasa el socialismo, al margen de personas y objetivos.

Podría seguir deshaciéndome en lisonjas ante la figura del Profesor Huerta de Soto y su labor por difundir el liberalismo a un sector de la población no académica; pero el busilis, el punto de ignición que prende este artículo es una de las muestras de grandeza que puede darnos este personaje. Hablo de la Conferencia para FAES de Abril de 2005, en la que analiza con rigurosidad la decadencia del socialismo, las razones que envuelven cada una de las acciones políticas que éste lleva a cabo ante su propio fracaso –más administración pública, engordar el Estado, aumento del gasto público…- y cómo es posible que siga coleteando un modelo económico y social tan sumamente insuficiente.

Huelga aclarar, al margen de la masa mollar, el fondo, la intrahistoria de la ponencia, que como orador tiene ese toque de locura, como de dramaturgo, sacando así el lustre de sus virtudes cardinales y destacando como lo que es: un genio extemporáneo.

¡Me quito el cráneo!

http://youtube.com/watch?v=qjSh4dxE3X8&feature=related (1)
http://youtube.com/watch?v=1lGu1o6dPjA&feature=related (2)
http://youtube.com/watch?v=VlTWxAzekFQ&feature=related (3)
http://youtube.com/watch?v=GZ6rjNymgn0&feature=related (4)
http://youtube.com/watch?v=zf7LTwLZFTI&feature=related (5)
http://youtube.com/watch?v=ouBe44qFR_o&feature=related (6)

Espero que lo disfruten...

lunes 16 de junio de 2008

ES LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN, IDIOTAS...


Fue John Stuart Mill quien, en su ensayo “La Libertad” sentenció: “Yo no pienso como usted, pero daría la vida porque usted pudiera expresarse”.

Sentado como un delincuente cualesquiera en el banquillo de los acusados -un ladrón, un pirómano o un asesino, por ejemplo-, hemos podido ver al eximio Federico Jiménez Losantos, uno de los hombres que más han luchado y luchan en este país por las libertades.

Uno de los hombres más insultados, despreciados y odiados de España; un hombre que en defensa de una libertad que muchos dicen defender, pero en la que, obviamente, no creen, sufrió un secuestro y posterior atentado terrorista por quienes hoy aposentan sus nalgas en los doseles de la Generalitat; un hombre que cada mañana lucha con denuedo y brío contra el aparato insondable del Estado y todas sus tropelías; un hombre que, en defensa, uso y profesión de la libertad creyó vivir en un país donde ésta es eje de de ordenadas y coordenadas, pólvora negra de la vida diaria, punto de ignición, prozac y simiente de las relaciones humanas. Un hombre que -pobre de él- jugó a creerse libre en un coto de caza.

Por desgracia, este tipo de acciones que los unos llaman sanción ejemplar y los otros llamamos puro liberticidio, caen del cielo no por peso e inercia de la ley, sino que su deletérea lluvia ácida es derramada al socaire de una partida de políticos que piensan que la gobernabilidad pasa por acotar la libertad individual en beneficio de una mansa y cómoda libertad social perfectamente delimitada a convenir por el sistema de valores dominantes o la corrección política que el momento histórico aconseje. De aquellos polvos, estos lodos.

Es cuestión sine qua non acatar la libertad hasta el fin de sus consecuencias en un Estado de Derecho en el que los poderes fácticos se hayan a kilómetros de distancia física y moral del resto de conciudadanos. De este modo, la querella impuesta por Alberto Ruíz Gallardón -con un profuso y profundo haber liberticida en su caliginosa historia- es tan peligrosa como abrir la caja de Pandora en pleno diluvio universal.

Si miramos al trasluz todo el movimiento del alcalde, encontraremos más de "echar tierra al agujero" en defensa de su propio fracaso que una medida profiláctica respecto a su salud moral y de estima:

El señor Gallardón, desde que comenzara tiempo ha a pasearse por España de la mano de Fraga -ejemplo de lo que no debiera ser un político- ha seguido la máxima estalinista de "el problema desaparece cuando desaparece la persona". Lo pudimos ver en su día en una de las historias más dantescas de nuestra reciente democracia, cuando trató de meter bajo rejas y echar las llaves al mar a toda la cúpula de Cambio 16 por la trama en la que se hallaba metido hasta el tuétano el tándem de la muerte y cobistas del Régimen Fraga-Gallardones respecto a la Triple A, llegando a secuestrar el citado diario dos semanas en defensa -nuevamente- del tan anhelado… ¿honor?. Todo un partisano en plena guerrilla de trincheras contra la libertad.

Este hombre de indecorosa estima e insegura persona, se pasea por su mundo político abriendo estrada y arrancando matojos con su Tizona, en un conato de Cid que lucha contra una mitad del país que -según cree- no tiene otra cosa mejor que hacer que ignominiar su persona. Así, que del necio venga la afrenta, como bien nos habla el refranero.

Por ello, apostando a caballo perdedor, trata de utilizar la vía más rápida y sucia que su posicionamiento le otorga para borrar del mapa a una de las personas que más lucha por las verdaderas víctimas del terrorismo -lo es-, y no mediante socarronas soflamas y consignas que todos ya damos por sabidas y que, a fin de cuenta, no se tratan más que de una mera ecolalia vacía. Humo de paja que viene venteando el alcaldísimo.

Cuando en su posición como querellante alega a un delito de injuria, cabe entrar de lleno en un análisis profundo no sólo conceptual, sino también práctico:

Según la semántica lingüística, injuria es aquella expresión que lesiona la dignidad de una persona perjudicando su reputación o atentando contra su propia estima. Ahora bien, entrando en el campo del Derecho, únicamente son constitutivas de delito aquellas consideradas socialmente de carácter muy grave. De esta manera, se puede manifestar que el delito de injurias es muy subjetivo y circunstancial, en el que hay que atender más que al significado de las palabras a la situación, lugar y tiempo en el que lo hace quien la pronuncia. Si la injuria consiste en atribuir la comisión de unos hechos a otras personas, será grave cuando se hayan llevado a cabo sabiendo que tales hechos son inciertos.

Por ello, para que exista la reparación es necesario demostrar que hubo verdadera insidia. Es decir, no sólo la información, sino que el querellante por injurias tendría que demostrar que realmente hubo intención de dañar y que, por ende, el sujeto tuvo constancia de que la información era falsa.

Llegados a este punto, podemos señalar por ejemplo dentro de ese supuesto a la acción de Margarita Sáenz Díez respecto a la acusación vertida sobre FAES en el programa “59 segundos” y que se ha visto obligada a reparar, y no a la de Losantos, ya que el mismo Gallardón reconoció que había que obviar la investigación del 11-M para así evitar el acercamiento a ciertas posturas radicales -ven la paja en el ojo ajeno...-.

Sin embargo, podemos entrar en la crítica misma que el locutor de la Cadena COPE y escritor utilizó para referirse a Gallardón. Bien cabe señalar entonces que dichas críticas fueron expresadas dentro de un marco de pura opinión personal y no como información tácita (en el apartado de La Tertulia, dentro de La Mañana) por lo que la querella vendría a ceñirse más que a un delito de injuria por información falsa, a un delito de persona, llegando a encostrarse en la persona misma y todo lo que de ella saliese más que a lo que ésta informara, ya que dicha información en ningún momento ha sido falsa.

Quizás en este punto concreto y tirando del código penal, sería conveniente trazar la línea divisoria que separara la injuria a una persona civil cualquiera respecto a los funcionarios públicos.

¿Por qué esta demarcación cuando ambos son, en esencia, lo mismo?. La razón sería bien sencilla. La persona pública, por el hecho de tener un mayor ratio de acción y, por tanto, en consecuencia, está ante la posibilidad de barrenar la línea de lo puramente privado con sus acciones políticas, se encontraría en una clara posición de ventaja al poder anular toda posibilidad de crítica, llegando a un acercamiento a la misma censura.

Es por este mismo hecho descrito por el que, por ejemplo, dentro de la Convención Americana, sólo se limita la posibilidad de censura al poder de policía en materia de menores y la FELAP demandó despenalizar los delitos de prensa, en tanto que el funcionario público debe estar sometido a los veredictos del ciudadano que lo mantiene en su posición de poder. De lo contrario, estaríamos dando alas al encubrimiento más fachendoso de permitir que el funcionario público careciera de crítica. De este modo, conviene aclarar que distinto sería la injuria constitutiva de delito en el sentido de derramar información falsa a sabiendas; nada que ver con una opinión personal y, por tanto, juicio de valor que un periodista puede espetar en profesión de la libertad de expresión, garante ésta de las libertades civiles cotidianas. Si yo no comporto dicha opinión, no tengo derecho a que rectifiques. El problema es cuando la noticia -no opinión- es objetivamente falsa. Entonces tienes el deber de rectificar. De este mismo caso llegaría lo que la Corte de Los Estados Unidos sentaría como precedente con el caso Sullivan versus New York Time en 1964, por el cual se establecía que un funcionario público no podría querellarse con éxito por libelo sólo con demostrar que la noticia era falsa, sino que también se precisaba demostrar la malicia del informante.

Me interesa sobremanera pues, el hecho de que la Federación Latinoamericana de Periodistas llevara a cabo un proceso mediante el cual la libertad de expresión dentro de la prensa contara con el beneplácito de la justicia siempre y cuando la crítica partiera desde opiniones personales. Sería muy sano para una democracia que aspira a ser enseña de garantía de las libertades formales y cotidianas, medidas como éstas fueran aplicadas.

Por ello me parece encomiable la declaración de Granados, al subrayar que la libertad de expresión "hay que defenderla por encima de todo", y que a veces esa libertad no gusta "cuando alguien la ejerce para la crítica".

Nada que ver con estas ratas prisioneras de su propia ratonera como Gallardón y compañía que, en un gesto de poder y desprecio por quienes hacen de costaleros al llevarlos en andas –el ciudadano-, entran a matacaballo en una suerte de procesos purgatorios que arrancan a empellones algo tan valioso como es la libertad de expresión, ya que de ella se sustraen otro tanto de libertades igualmente básicas. Utilizar los mecanismos del Estado de Derecho para alargar el cuello, es un acto de camastronería deleznable que sólo le acarreará medallas a toro pasado, pero que, a la luz de los hechos, dejará su tumba política marcada por la miseria moral y ética. Todo un reflejo del arquetipo del pobre Plácido en la obra de Echegaray “A fuerza de arrastrarse”.

Finalmente, me gustaría resaltar algunas de las frases de Losantos durante la primera sesión: "Ha sido un espectáculo penoso que demuestra que cualquier político poderoso puede sentar en el banquillo a un periodista. Es un precedente terrible, al margen de lo que a mí respecta”

“Si la hipocresía es el homenaje que el vicio rinde a la virtud, hoy realmente la virtud tiene que estar extraordinariamente contenta". "De los políticos nunca me he fiado mucho, por eso soy liberal".

martes 27 de marzo de 2007

EL MISMO PERRO...Y EL MISMO COLLAR



"LA PANTOMIMA DEL PROCESO DE PAZ VASCO"

¿Seguirá Conde Pumpido acusando a la oposición de sacar a los "falangistas" a la calle? ¿Y los terroristas?

viernes 23 de marzo de 2007

LA MANO INVISIBLE...



Una de las razones por las que Jung cejó en su empeño por continuar trabajando con la psicología experimental, fue el hallazgo, casi matemático, de que en ella, uno encuentra lo que busca. Semejante ecuación puede ser extensible a diversas ciencias humanas que, al margen de la realidad, son acatadas casi como ciencias infusas. De tal suerte cojea –por ejemplo- la jurisprudencia, que lejos de ser imparcial y acendrada, se halla pertrechada de toda clase de trampas y ases bajo la manga, a fin de ser orientada en casos de necesidad política por unos leguleyos inverecundos y al servicio de los leones.

A fuerza de martingalas y maniobras encubiertas por el Tribunal, el estandarte del terrorismo, Arnaldo Otegi, ha sabido cruzar el río tanteando las piedras. La sentencia se mostraba diáfana y concisa al recoger que existía “prueba de cargo directa y suficiente” contra él. Sin embargo, los leguleyos de turno han sabido exonerar al bueno –casi Santo- de Otegi, e incluso el Tribunal de la Audiencia Nacional ha visto ocasión de añadir a su panoplia de armas la bernardina de que, si no fuera por la Fiscalía, contaríamos con la condena de Otegi por enaltecimiento del terrorismo como un acto irreversible. Ahí duele y ahí se vislumbra el problema. Ya lo vimos con el caso De Juana: no es la causa en sí lo que importa, sino el efecto. No importa que Otegi sea condenado tal y como debería ser de acuerdo a la Ley, o que Iñaki De Juana siguiera con su astracanada particular, sino que es el “qué vendrá” lo que preocupa. Se trata de un mecanismo de seguridad, un movimiento estratégico por parte de Zapatero y su cohorte de guerreros con soldada para abrir y escardar la estrada hasta que las urnas lo requieran. De esta manera, el ignominioso proceso de rendición está destinado a permanecer, como un homúnculo en el alambique, a la espera de que ambas partes alcancen sus objetivos políticos, aun quedando a kilómetros de la propia legitimidad del sistema democrático.

Queda en evidencia con estos movimientos preventivos por parte de la Fiscalía, que las fieras del terrorismo no se encuentran tan domesticadas como quieren hacernos ver. No hay más que palabrería huera en las arengas y soflamas de ETA-Batasuna a la luz de los hechos y visto cómo siguen siendo de los de "a Dios rogando y con el mazo dando". Así, hay que ser muy duchos en estas lides para hacernos tragar con semejantes patrañas, y el Gobierno –en honor a la verdad- lo está siendo. Tanto, tanto, que gran parte de la sociedad no está dispuesta a sacar los pies del tiesto y sí seguir, como perritos falderos, los pasos de un Presidente obnubilado y neurótico que está dispuesto a todo con tal de perpetuarse en el poder.

Conviene advertir –y no olvidar- que estos terroristas y sus maquillados fautores siguen siendo lo que son por mucho que la retórica zapateril trate de vendernos lo contrario; al igual que sabemos que los últimos informes policiales incautados a ETA, advierten que ésta sigue formando a jóvenes terroristas, al tiempo que continúa la extorsión a empresarios vascos. Ése –y no otro- es el talante de aquellos que se llenan la boca preconizando la paz y la democracia.

Más de lo mismo…Al PSOE el terrorismo le suena a chiste. No olvidemos que han sido compañeros de clase durante muchos de los años de su sangrienta historia.

Los cangilones de la noria seguirán girando a toda brida hasta llevarnos al huerto de sus querencias. Si no contamos ni siquiera con la justicia, ¿qué nos cabe esperar? Ellos son los que encuentran lo que buscan…

miércoles 21 de marzo de 2007

UN MUNDO FELIZ...



Ni siquiera una vieja sibila podría haber calculado con tan escaso margen de error –ninguno- lo que la mitad de los españoles sabíamos que ocurría en cuestiones de días tras la manifestación del 10 de Marzo contra las cesiones –y concesiones- del Gobierno de Zapatero a los terroristas vascos.

Después del fárrago de tonterías espetado por la progresía más moralizante de nuestro país, llegó el momento de que el tejemaneje izquierdista se lanzase de nuevo a la calle en gigantescas hordas para defender con una mano los derechos humanos y con la otra encomiar la figura de su máximo destructor: comunismo y republicanismo. Visto y no visto. La misma contradicción de ver cómo un socialista acusa a otro partido de golpista, siendo ellos mismos los máximos representantes del golpismo en España y habiendo dado sus primeros coletazos de vida como una leva de daga pronta; o ver a Zapatero declararse feminista mientras promueve una religión en la que el maltrato a la mujer es bienquisto, y trata de borrar del mapa a la religión cristiana, mayoritaria y arraigada a nuestras costumbres inclusive.

Lo cierto es que el rebullido de los filisteos comunistas y socialistas llega a destiempo y en mal momento. Han vuelto a utilizar la Guerra de Irak como hoja de parra en el canasto para así conservar indeleble su esencia indecorosa y altanera. Se olvidan –la amnesia, ese mal endémico del izquierdismo…- de que el apoyo de España a la guerra de Irak no fue más que el envío de una fragata que, para más pecado, llegó al Puerto de Basora el mismo día en el que caía la estatua de Saddam. Nada que ver con los buques escolta que está enviando Zapatero para colaborar con los norteamericanos o los miles de soldados españoles que van a la guerra en Afganistán. Sí, sí, guerra, con todas sus letras, nada de eufemismos. Pero es evidente que se ven obligados a desplazar todos sus males a los viejos fantasmas –utilizando su propia jerga- y hacer del pecado la virtud. Viene a ser algo parecido a aquellos incendios de Galicia tras los que se manifestaron, no contra el gobierno, sino contra un PP que, sin comerlo ni beberlo, cargó con la cruz de algo que venía del otro lado. Tan del otro lado, que uno de los principales pirómanos detenidos resultó haber figurado en las listas municipales del PSOE. ¡Ay, uva de su vid! Así las gasta la izquierda cuando se sabe acorralada y amoscada…

Así, en un paroxismo de abyección, aprovechan para tirarse a las calles torvamente con sus puños enhiestos y tratar de apagar con sus voces tonantes las ascuas de una supuesta guerra civil con un contenido genético netamente yihadista. ¿Acaso Siria y la teocracia iraní no van a tratar de llevarse su trozo del pastel? ¿Es casualidad quizás que los chiíes iraníes estén apoyando a los suníes de Irak con sus ataques a los chiíes irakíes, aun siendo una contradicción?. Pero claro, la progresía, como siempre, parece no querer conocer el problema religioso de Oriente Medio y sí contentarse con apoyar el islamismo y destruir el cristianismo. Para ellos, es el Gran Satán norteamericano el elemento patógeno principal, y no el fundamentalismo providencialista que quieren –y según el islamismo y la sharia, deben- imponer al mundo.

Resulta vergonzoso que exista un sector de la sociedad tan maleable y dúctil que comulgue –y con gusto- con las ruedas de molino de un Gobierno furibundo que utiliza el paralogismo como cordel de cáñamo para atar el paquete de la mentira y la indecencia más fachendosa.

Buscas en Roma a Roma, ¡oh, peregrino!, y en Roma misma a Roma
no la hallas...

Tener ojos para esto...

lunes 19 de marzo de 2007

¿UNA PAZ VIOLENTA?



Cuando Rodríguez Zapatero pone en solfa la supuesta transigencia democrática de ETA-Batasuna así como sus seráficas intenciones, sólo podemos plantearnos dos posibilidades: es poseedor de una atonía cultural mayúscula, o bien se muestra permisivo y condescendiente hacia la sangrienta realidad del movimiento nacionalista vasco.

La trufada imagen que nos trata de vender al resto de españoles alardeando de pacifismo y buena intención democrática por parte de los terroristas, no se ajusta con una realidad tan diáfana e incuestionable. Así, -y sirva de ejemplo- publica el diario ABC un artículo en el que amasa jirones de odio que no son más que el fruto de las tarambanas terroristas y la altivez triunfal que les supone saberse victoriosos de algo que parecía imposible.

De esta manera, podemos leer en el citado diario unas declaraciones puestas en negro sobre blanco en la página abertzale.org por el propio PTCV en las que se nos dice: "Los comunistas no tienen por qué guardar encubiertas sus ideas e intenciones. Abiertamente declaran que sus objetivos sólo pueden alcanzarse derrocando por la violencia todo el orden social existente. También, si quieren, las clases gobernantes, ante la perspectiva de una revolución comunista”; unas líneas que perfectamente podrían ser sacadas de cualquier diario de Ho Chi Minh.

Pero al genuflexo ZP parece no importarle una realidad tan oscura. También es cierto que para un cobista de la II República y poseedor de la herencia genética de un partido nacido por y para el golpismo, que –incluso hoy día- sigue lisonjeando la revolución de Asturias como un acto de justicia democrática, resulte harto complicado hacerle amilanar por el olor de la sangre. El acondicionamiento es tan insondable…

El problema se agrava cuando la justicia permite pasar por el colador semejantes declaraciones de intenciones violentas y antidemocráticas y se maquilla la realidad dialécticamente. Como dijera el eximio filósofo Gustavo Bueno, el error adquiere volumen una vez que se transige con la realidad, desde la raíz hasta la copa. Esto es así cuando, por ejemplo, los medios se empecinan en llamar violentos a los propios etarras, rebajando su condición de asesinos y equiparándolos con un simple delincuente callejero que quema un contenedor, uniformando así el concepto de violencia. No señor, a las cosas por su nombre, dejándonos los eufemismos. ¿Y si los llamamos asesinos? ¿Y si los medios dijesen que Zapatero está negociando con unos asesinos con las manos manchadas de sangre? Ocurriría que sonaría a “realidad”, y los medios precisan descafeinar ésta para que entre así por las ventanas de las conciencias lo más suavemente posible. Así funciona la sugestión propagandística y así la digieren la mayoría de individuos narcotizados por los medios informativos. Nuestro Presidente sabe mucho del tema –herencia partidista nuevamente- y por ello utiliza todas y cada una de las debilidades de la psicología para varar en dique seco el barco de las pastrijas y tratar de perpetuarse en el poder.

Mal que nos pese, la tramoya propagandística de Zapatero está filtrándose entre la sociedad con una facundia desmedida, lo cual es un golpe a la democracia y un soplo de aire fresco para el terrorismo.

Si un paisaje sólo se conquista con la suela de los zapatos -como dijese Faulkner-, ETA-Batasuna están sabiendo medir el paso con rigor y paciencia, haciendo las veces de turiferarios del Gobierno para así ganarse su aquiescencia y plantar los pies en nuevas tierras de promisión. ¿Les suena?

domingo 11 de marzo de 2007

AL ALIMÓN POR LA JUSTICIA



Ni sonó el Cara al Sol, ni se columbraron banderas franquistas, ni se apedreó la sede del partido de la oposición, ni se pasearon en andas los famosos símbolos preconstitucionales, ni arribaron a matacaballo en la Plaza de Colón…

Es de suponer que la izquierda más progresista contemplara semejante emblema de civismo, gallardía y respeto con el ceño fruncido y mordiéndose las uñas, mientras maquinaba el próximo ataque dialéctico a esa supuesta derecha neoconservadora y anticonstitucional. Y es que apuntan tan alto que no llegan; pero por suerte para ellos –y obstinación ramplona– conservan aún miles de flechas en sus aljabas. Para comenzar, el bueno de Pepe Blanco ya ha dado algún balido que otro respecto a la manifestación de ayer, hablando de la dignidad de las víctimas y cómo se ha pisoteado –¿sabrá lo que es la dignidad? ¿y una víctima del terrorismo? –. El mismo 10 de marzo, el Fiscal General del Estado, Conde Pumpido, cuestionaba la propia legalidad de la manifestación, al tiempo que destilaba una de sus gotas de sabiduría –que tienen más de cicuta que de estimulante– al decir que "deberíamos sentirnos orgullosos de nuestro sistema, porque al final hemos derrotado el terrorismo". Soltarnos semejante bernardina, eso sí que debiera ser ilegítimo. Y habrá quien lo crea, pues una mentira repetida mil veces se convierte en verdad a entender del pueblo llano. Resulta tan sencillo alimentar la nesciencia del ignorante…Lo cierto es que el PSOE intenta con más pena que gloria sacar los pies del lodazal en el que nos ha metido, y no importa darle redaño a su difuminada idea de la justicia y el Estado de Derecho. Pero la realidad política es muy otra, así que cada palo aguante su vela, a fin de reconocer el cabotaje llevado a la práctica por cada cual. Nada de aires victoriosos.

Respecto a la manifestación en cuestión, huelga decir que se pudo percibir ese ambiente denso y mucilaginoso que se siente en los momentos de cambio. Y es que el Partido Popular pareció verse dispuesto a resolver todas las disparidades de criterio que últimamente ha podido tener con a sus adeptos –o éstos con él–, y que, por fin, ha sabido quitarse la correa de los complejos y arrojarse de lleno a un piélago de vicisitudes. ¡Pelillos a la mar! Tras concitar a más de dos millones de ciudadanos –en general– y levantar la cerviz de sus simpatizantes –en particular–, podemos decir que comienza a alborear una incipiente realidad política a la que le tocará vadear el río del desorden y la inconstitucionalidad que ha dejado Zapatero y sus adláteres. Pero quien busca el peligro, en él perece; y la sensación que ayer se pudo percibir, respirar, palpar, y casi masticar, es que –como dijera Ortega y Gasset en su celebérrima frase en El aldabonazo–, ante el rumbo que Zapatero está marcando respecto al terrorismo, los españoles dicen a grito abierto: «¡No es esto, no es esto!»

Al margen de la progresía más sectaria y ortodoxa, la receta zapateril para acabar con los males acuciantes que padece España de terrorismo y opresión política, no es la que la voz de la razón dicta y determina, sino la del suicidio y la servidumbre. Y seguir pensando que hemos vencido al terrorismo cuando nuestro Presidente se ha bajado los pantalones ante ETA y les ha concedido un espacio de maniobra nunca visto, es –cuando menos– una postura cínica, fachendosa, oprobiosa e irresponsable. Máxime cuando el nuevo compañero de clase de Zapatero, Arnaldo Otegui, dice que la muerte de De Juana Chaos podría traer consecuencias negativas, o que sin Navarra no pueden seguir adelante. Rebajarse ante un salvaje disfrazado de demócrata resuelto y pacífico, cuando es uno de los especimenes más peligrosos y tarados de nuestro país –de los de a Dios rogando y con el mazo dando– es para cuestionarse la legitimidad del ejecutivo. Lo grave es que no podemos adscribirle un episodio de locura transitoria puntual, sino que siente verdaderamente y de buena fe, latir en su fuero interno la necesidad de ceder al chantaje terrorista y desmochar la esencia del Estado Español.

De esta manera, la izquierda radical, con sus turbamultas de jaraneros y algarabías paleozoicas, esconderá la cabeza bajo tierra como los avestruces durante una temporada, para que, pasada la nube negra, tome de nuevo el relevo y ataque con su mordacidad característica sabe Dios qué. Eso sí, siempre con los franquistas en la boca, para hacer gala ostentosa de tolerancia, respeto y talante. Quien sabe si –ante el nerviosismo de darse de bruces con el fracaso– montarán en cólera y volverán a apedrear la sede del Partido Popular, como tanto le gusta hacer al jabardillo del “caca, culo, pedo, pis, fascista…”. Ahí sí que veremos a nuestros queridos cineastas, artistas y todo ese rebaño de mansos recentales que caen de hinojos a sus pies, mientras que ayer se dedicaban a vaciar la faltriquera que han sabido llenar con la voz del sensacionalismo y la demagogia más punzante. Entonces sí que volveremos a ver esos símbolos preconstitucionales que tanto les gusta lucir –banderas republicanas, hoces y martillos…todo ello enseña insoslayable de millones de asesinatos a manos de sus propios próceres– y no los que tanto presumían que en la manifestación de ayer aparecerían.

En fin, no tardaremos en saber qué están preparando nuestros queridos y aleccionadores Manifestantes –con mayúsculas. Son de pro– para justificar las concesiones de un Zapatero que hace las veces de guardabosques convertido en cazador furtivo, y así vilipendiar a aquellos que han alzado la voz por la Constitucionalidad y el Estado de Derecho.

PONGAMOS PÒR CASO...



La ceguera voluntaria es la peor de todas las cegueras...

¿Quiénes son los obstruccionistas?

miércoles 7 de marzo de 2007

EL MUNDO DEL REVÉS


A decir verdad, no tenía intención –ni ganas- de atizar el debate respecto a la política proetarra que está siguiendo nuestro iluminado Presidente, pero los hechos obligan.

Después de la alta felonía que Zapatero ha derramado sobre todos y cada uno de los españoles, las preguntas se suceden como hongos después de la lluvia. Y es que hemos asistido a uno de los hechos más luctuosos de la democracia española, al uncir el cuello ante el yugo del terrorismo y el nacionalismo patológico vasco. Además, no contento con hiperlegitimizar a ETA-Batasuna, ni con alentarles a la participación en las próximas elecciones, ni con adormecerse con cantos de sirena, ni con abrirles el peaje hacia la victoria, se saca de la manga la excarcelación de uno de los animales más peligrosos y sanguinarios de nuestro país. De esta manera, la película del terror se ha salvado con un "final con beso", puesto que los nefandos crímenes de Iñaki han sido gratuitos. Claro, para eso está la justicia radical: para exonerar a los malos y culpar a los buenos. El mundo del revés...

La celada que Zapatero nos ha colocado a todos los españoles para engañarnos como a chinos, ha servido para demostrarnos una vez más que el radicalismo –venga de donde venga- se da la mano y aúna fuerzas con tal de perpetuar el poder. Así, todo este embrollo en que nos ha metido ZP concediendo prerrogativas a una leva de terroristas que juegan a la democracia, no es más que una de sus sucias componendas electoralistas, a fin de cumplir con su caliginoso deber de conciencia y satisfacer a los separatistas-terroristas. Afloran así como tulipanes sus complejos y traumas guerracivilistas y franquistas al arrojar tinta de calamar sobre un sector de la sociedad apolítico o derechista, equiparándolos al viejo bando nacional. No importa desgranar España, siempre y cuando se vean atizados aquellos patriotas franquistas que –según él- son todos y cada uno de los liberales que no casen con su política. (“todo lo que hace el señor Aznar es franquismo puro”, decía Zapatero en el Parlamento. Sirva de orientación) Pero ante semejante pastrija debemos pasar los datos por el tamiz y -¡ay!, pobre nesciencia- advertir que las cuentas no cuadran, puesto que más patriota y más nacionalista es aquel que mata por una nación que no existe, que aquel otro que pone el grito en el cielo por un País que sí existe.

En España hemos vuelto a esa vieja idea inglesa de los Tudores de que los jueces eran “leones bajo el trono”; hemos vuelto a aquella anciana y pedestre fórmula de instrumentalizar la justicia convirtiéndola en un arma al servicio del Gobierno. No nos debe coger muy de nuevas, puesto que ha sido y será una de las enseñas principales del PSOE. Bien lo sabe nuestro nuevo justiciero Fernández Bermejo, la crema de la izquierda radical, que viene como anillo al dedo al actual proceso de rendición –no de paz. A las cosas por su nombre- tras su oposición a la Ley de Partidos y a la ilegalización del “Partido Comunista de las Tierras Vascas”, y siempre terne en su postura a la hora de subjurar la independencia de los jueces. Por ello y más, el problema de la política actual no es más que agua de borraja para el que otrora fuese el Simón Cirineo de Felipe González, o también conocido en todo el orbe como el padre del Terrorismo de Estado y la corrupción más ignominiosa de nuestro país. Sin embargo, el viento propone y la vela dispone. Y la vela de Bermejo ha dispuesto algo más grave de lo que cabría esperar. La excarcelación obedece a unas supuestas razones humanitarias y morales, ya que la vida de De Juana Chaos corría tanto peligro, que salió por su propio pie y sonriendo. Vamos, que ni los médicos han comulgado con ese peligro de muerte del que tanto se ha hablado. Una muerte política más bien...

Así, lejos de asumir el fracaso de su política, el PSOE vuelve a su táctica preferida: tiznar de fascistas –parecen desconocer que para ser fascista hay que ser socialista- a aquellos que defienden la paz, la dignidad, la justicia y la libertad, y arremeter sin contemplaciones, como si fuesen una caterva de lobos desmandados a los que no conviene tener en cuenta. Ya ven, nada nuevo bajo el Sol. Volvemos a sentir los ecos lejanos de Marcuse y compañía. Ya saben: “cuando los obstruccionistas se vuelvan demasiado irritantes hay que etiquetarlos como fascistas o nazis, y…” (sic).

Lo hemos visto después de cada una de las manifestaciones convocadas por el Partido Popular. Y es que parece que la calle es de la izquierda. Cuando ésta se manifiesta, es un acto de gallardía y reivindicación; cuando lo hace la derecha, se trata de franquismo. ¡Qué juicio!. ¿Dónde están esos cineastas, artistas, cantautores, panegiristas y plañideras de la izquierda más radical que se tiraban a la calle como borregos para “defender” la paz? ¿Acaso no se trata de un acto de buena fe democrática el hecho de alzar la voz como muestra de disconformidad ante la política proetarra llevada a cabo por el Presidente Zapatero? Ya nos vamos aclarando: las manifestaciones sólo son manifestaciones si las convoca la izquierda y podemos columbrar banderas republicanas y comunistas, ¿verdad?. Pues una mierda –con perdón-, sencillamente no tiene sentido. No es posible cuadrar el círculo ni echar humo por las orejas. La evidencia palmaria de que la política terrorista está hecha de rendiciones y concesiones no pasa por el colador de la constitucionalidad y la justicia, por lo que cualquier ciudadano en condición de tal, está en su sano derecho y obligación de quejarse con todas las de ley. Conviene realizar un ejercicio de sensatez democrática y aventar la paja del trigo. Zapatero y sus epígonos nos exponen en sus jaculatorias que la derecha también acercó presos. Evidentemente. Pero no podemos medir todo con la misma vara de rasero. El fulcro de los acercamientos de la derecha era, entre otros, evitar el asesinato de Ortega Lara, al tiempo que se producían detenciones a etarras de esas que no se contemplan durante esta legislatura. También conviene recordar que no se mantenía una posición de deferencia hacia ETA-Batasuna, o que el Partido Popular presentó nueve iniciativas entre 1986 y 1995 para pedir el cumplimiento íntegro de las penas de los terroristas, a las que el PSOE se negó, etc. Además que por aquel entonces seguía con vida el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, así como la posterior Ley de Partidos. Pero claro, el conformismo gregario cala rápido y hondo. Cuando Pepiño Blanco o Rubalcaba tratan de vendernos la burra con sus deletreas argumentaciones, muchos no pueden evitar soltar una leve y gozosa sonrisilla de conejo y escupir sobre el PP, pero pocos son los que entran en la reflexión. Y es que, como dijera Losantos: mansos y lanares.

Existe un proverbio árabe que nos dice: besa la mano que no puedas morder. Pues eso, precisamente eso, es lo que está haciendo Rodríguez Zapatero, al no poder –y no querer, más bien- morder la mano etarra, que precisamente es con la que paseará hasta las próximas elecciones. Una extraña simbiosis con la que ambos sectores radicales tratarán de perpetuarse en un poder ilegítimo, abyecto y surrealista, ayudados por un deleznable y ladino sistema judicial en plena fase de deshielo.

Y es que, -como dijera alguien- Zapatero tiene más obsesiones que ideas...

Bienvenidos al mundo del revés...

martes 27 de febrero de 2007

A FUERZA DE ARRASTRARSE


«P.-¿Conocéis la fábula del inmortal autor de Los amantes de Teruel?
C.-No la recuerdo.
P.-Es muy breve. El águila real que anida en eminente roca, ve cierto día que un caracol de la honda vega había logrado llegar hasta su altura, y le pregunta, sorprendida:

¿Cómo con ese andar tan perezoso tan arriba subiste a visitarme?»
«Subí, señora-contestó el baboso-,¡a fuerza de arrastrarme!»

¿Podemos ser águilas?, pues a volar. ¿No podemos?,¡pues seamos babosos, pero arriba!»

Después de exornar este pequeño introito con unas líneas de José de Echegaray, vamos a engarzar los eslabones:

Pues bien, la última nueva que nos deja Zapatero –con ese donaire de hombre resuelto que le caracteriza– es que ha apreciado “elementos distintos” a anteriores declaraciones de Otegi. A renglón seguido, añade que "lo esencial es que la democracia tenga la seguridad de que la izquierda abertzale rechaza la violencia".
Esto, visto así, es como pedir cotufas en el Golfo. Además, por si fuera poco, el Secretario General del PSOE decía a los medios que “la oposición del PP es una desgracia para España", a lo que siguió: "no pone alternativas encima de la mesa y ha ido crispando su discurso". ¡Mirífica actuación! Sin embargo, nuestros queridos serafines dan la impresión de no querer recordar quiénes fueron los encargados de deglutir el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, así como la posterior Ley de Partidos. Si es que la memoria es tan selectiva que algunas veces se vuelve contra uno mismo.

Por su parte, la izquierda abertzale sigue igual de vatídica al anunciar una y otra vez que estarán en las próximas elecciones. Para ello, ya se vienen encargando de espetar con procacidad sus moralinas de aires venturosos por los distintos municipios del País Vasco, así como de enviar folletos en los que ilustran su programa político. Vamos, metidos en el papel hasta el tuétano. Y es que serán sangrientos, pero no tontos. Han sabido conocer al enemigo –convertido en “amigo”-, lo han estudiado y analizado con paciencia y rigor de taxidermista, hasta encontrar el momento más adecuado para mover ficha. Muy astutos, de eso no hay duda. De tal manera trabajaban los guerreros ninjas; pero no olvidemos que tanto unos como otros no dejan de ser asesinos de la cruz a la bola.

Pero el entorno de ETA sigue en sus trece a la hora de aventurarse a prometer una nueva era dorada en la política vasca. Del mismo modo alardean en sus arengas de ser una izquierda “progresista, pacifista y defensora de los Derechos Humanos”, en contraposición a ese supuesto fascismo que se encarga de obstaculizar sus manifestaciones ilegales. Esto, sinceramente, es en la práctica una forma más de tratarnos como verdaderos gilipollas y –además- amnésicos. ¿Después de tantos años de execrable acerbo creen de verdad que va a pasar por el colador semejante patraña? ¿Pacíficos? ¿Derechos Humanos? Y Hermanitas de la Caridad… Son tan pacíficos que Otegi mismo dijo respecto a la situación De Juana Chaos que "tiene que ser puesto en libertad" porque su muerte –amenaza– "nos situaría en una posición muy delicada”.

Algo falla en todo esto. Por lógica democrática, el ejercicio de la violencia es incompatible con la legalidad política. Así que, por tanto, –y duele tener que aclararlo- el mero intento de tomar parte en las próximas elecciones municipales siendo ETA-Batasuna el estandarte del terror en nuestro país, debería ser tajado sin contemplaciones de acuerdo a la Ley, pues lo contrario no sería más que una nueva tarascada garbancera al Estado de Derecho. Resulta vergonzoso ver cómo están sabiendo capear las normas de un juego que no les corresponde y cómo siguen adelante impávida y desaforadamente en busca de sus propias tierras de promisión. Claro que, ahora más que nunca, matar ha valido la pena. Y tanto...

Decía Novalis que destino y espíritu son nombres de un solo concepto. Así, el maridaje del bicípite ETA-Batasuna sólo ha de tener un destino: la ilegalidad.

Parece que apostar por el Principio de la legalidad se ha convertido en una maraña de sueños inalcanzables en este país.

martes 20 de febrero de 2007

PONGAMOS POR CASO...


Pongamos el caso –nada ilógico– de que yo, comerciante de toda la vida al igual que mis padres, mis abuelos y todo un sinfín de generaciones anteriores, me dedico a vender frutas y hortalizas que yo mismo me encargo de sembrar, cosechar, mimar, recolectar y, finalmente, vender a mis vecinos. Como tengo un puesto pequeñito en mitad de la calle principal del pueblo, no me permito ofertas especiales ni nada por el estilo. Vamos, que casi vendo al ojo. La confianza da ese buen aire. Un día cualquiera, el alcalde, habiendo vivido, al igual que yo, todas y cada una de las disputas que su familia y la mía han tenido desde años atrás, decide que ha llegado el momento del desquite, por lo que propone a la Consejería de Comercio y Trabajo un nuevo proyecto que ponga fin a estas arcaicas costumbres comerciales. Finalmente, se aprueba una nueva Ley con la que me obligan a vender por unidades, algo insólito y absurdo. Este nuevo proyecto sólo me acarreará pérdidas, por lo que necesito darle una vuelta de tuerca a mi favor. Por ello, me saco de la manga una serie de valores añadidos en compensación al trabajo que he de realizar hasta que el producto llega al consumidor, pues no me puedo permitir perder dinero. El pueblo no lo tolera y se crea una cruzada contra mi pequeño negocio. Yo, bienquisto hasta entonces por mi nobleza y mi capacidad para el diálogo, intento con más pena que gloria hacerles ver a mis vecinos que lo último que querría sería estafarles, ya que realmente siento una vinculación meliflua con ellos, más allá de lo profesional, y que, precisamente por eso, tiene que existir una razón de peso que me obligue a ajustar las cuentas. ¡No quiero engañarles! Les explico una y otra vez el trabajo que realizo antes de que las papas y los pimientos caigan en sus manos, y también les hablo de mis cinco arrapiezos, queridos hasta entonces por todo el pueblo. Pero la obstinación que muestran no deja espacio de maniobra al razonamiento. Ahora todo son miradas desafiantes y aviesas. Las ventas descienden a un ritmo vertiginoso. No puedo hacer nada más; no puedo bajarme de la mula, pues ceder sería casi regalar. Tan sólo trato de hacer justicia al intrusismo opresivo de los legisladores. ¿Por qué disparan contra mí y no contra ese inverecundo alcalde que por viejos rencores me ha metido en este embrollo? Nadie me comprende…